En nuestros artículos de jardinería, hoy hablaremos de cómo cuidar una flor de pascua; sigue estos pasos que detallaremos para ti, para que lo puedas lograr, y así tener la más hermosa flor y no sólo eso, sino que te dure en el tiempo.

Su nombre científico o real es Euphorbia Pulcerrima, pero también recibe otros nombres comunes o vulgos como por ejemplo flor de la noche buena, flor de navidad, como le estamos diciendo en este artículo flor de pascua,  corona de inca,  pastora, pascuero, poinsetia o estrella federal; estos son sólo algunos de los vocablos con que se le conoce a esta flor; como vez, según la región, se le puede decir de formas diferentes refiriéndose a un mismo arbusto.

Esta planta es perteneciente a la familia  que recibe de nombre Euphorbia; es nativa de América Central, más específicamente de México (suroeste) y también del país de Guatemala.

Flor de Pascua: Cómo cuidar una flor de pascua

Se puede observar que a menudo la flor de pascua se utiliza como arbusto en el jardín, pero se hace aún más común que en la floricultura sea una planta para tener dentro de la casa en la época de navidad. Aunque pensemos que sólo hay una, no es así, pues las variedades de esta especie pasan de las 100.
Flor de Pascua: Cómo cuidar una flor de pascua

La flor de pascua es un arbusto, cuya medida puede estar entre 0.6 y 3.0 metros.

Ésta también es llamada por muchos como la flor de navidad, puesto que es muy característica de esta época, incluso se utiliza para decorar y hasta en algunas partes hacen flores que  no son reales, sino que simulan o imitan la flor, haciéndolas manualmente con algunos tipos de tela y pasta. Esta flor llamativa y bonita se usa mucho como un gran elemento decorativo en nuestra casa, y además como un lindo obsequio para aquellas personas que son especiales para nosotros.

El cuidado de la planta, sobre todo en época del invierno, es muy fácil de hacerse, pero una vez pase esta fecha se puede tornar un poco más difícil, para luego lograr que efectivamente ésta florezca de nuevo, lo cual no quiere decir que sea imposible, pero para ello debes ser muy cauteloso en su cuidado y seguir todos los tips y consejos que traemos para ti.

Las hojas de esta planta tienen un color verde, el cual es oscuro, son grandes y sus bordes son serrados (dentados) y realmente lo que hace que sea muy decorativa, es la belleza de sus hojas rojas en la parte superior, la cual llega a su mayor magnificencia cuando alcanza su floración en los meses de noviembre, de diciembre y de enero boreal.

La hojas de la parte de arriba tienen un tono  rojo, pero no un rojo cualquiera, es uno bastante intenso, el cual hace que su presencia sea muy destacada, éstas muchas veces son confundidas con sus flores, aunque también pueden ser blancas, verdosas, rosas o un blanco que es amarillento.  Las hojas pueden tener una medida entre los 7 y los 16 centímetros.

La realidad es que la flor como tal, son aquellos botoncitos amarillos que puedes observar, éstos cuentan con todo lo básico que debe tener una flor, pistilos, filamentos y por su puesto los pétalos.

Propiedades de la flor de pascua

Aparte de ser una hermosa planta tiene otros usos, por ejemplo algunos cocineros la utilizan como ingrediente dentro de sus platos para darles un mejor sabor, para esto se debe lavar muy bien.

Y entre sus propiedades terapéuticas encontramos: poder controlar las hemorragias vaginales, amenorrea; puede aplicarse por vía externa o ingerirse para de esta manera aumentar la secreción en las madres lactantes; también como tratamiento en enfermedades como verrugas, mezquinos, herpes simple, erisipela, infecciones, llagas o herpes en la boca, infecciones y heridas en la piel; si se aplican las hojas asadas (calientes) sobre inflamaciones, éstas disminuirán; también son efectivas para poder curar diferentes golpes, para ello se deben hervir las flores, se les echa limón encima y luego se deben envolver sobre la zona afectada.

Después de haber hablado un poco de esta planta, ahora sí centrémonos en sus cuidados.

La compra y elección de la flor

Debes empezar por ir a comprar una planta (lo normal es que sea en noviembre o diciembre), no vayas sólo a preguntar por ésta y llevarte la que primero te entregan o te ofrecen, tómate el tiempo de mirarlas todas y empieza a descartar aquellas que no estén en buen estado, algunas podrán tener sus hojas con manchas, a otras se les pueden haber enrollado las hojas, o que las mismas ya estén marchitas, también revisa bien sus tallos los cuales no deben estar quebradizos o rotos,  así que obsérvalas muy bien todas y llévate una que te deje totalmente satisfecho, una que se vea linda y frondosa, que sus hojas sean totalmente verdes y además las sientas gruesas, fíjate que sus flores apenas estén saliendo (brotando), en otras palabras, que éstas se encuentren muy pequeñas aún; amarillo es el color que tienen las flores apenas están naciendo.

No te la lleves así, pide el favor que te la empaquen, envolviéndola en un plástico, pues esta planta es una de las más sensibles que existen en cuanto a cambio de temperatura se trata, sobre todo que la adquirirás en temporada fría. No vayas a quitar ese plástico hasta que no te encuentres dentro de tu casa.

Ubicación

Si la planta está pasando por su momento de floración, necesitará de abundante luz, pero a su vez no podrá recibir el sol directo.  Una vez pase este periodo, la luz no será tan importante hasta que vuelva a llegar su época de floración.

La temperatura

Esta planta, como ya lo expresamos, es muy sensible a las diferentes temperaturas, así que si tu deseo es que no sólo te dure por una temporada sino por otra o más, debes ser muy cuidadoso, la temperatura debe oscilar entre los 17 y los 21 grados centígrados, tampoco puedes ponerla donde le entren corrientes fuertes de aire (ni pocas para evitar que se te dañe) y aléjala de fuentes de calor como una estufa o una calefacción.

El riego

Esta planta debe estar en humedad y por lo tanto su riego debe ser en abundancia, pero ten cuidado porque sólo lo debes hacer cuando veas que está seca, así que revísale primero su tierra y según como veas su estado procede a echarle el agua para alimentarla.

Como la idea es que no vamos a desechar la planta, sino que nos vamos a quedar con ella, cuidándola para que en un año sus flores vuelvan a brotar, necesitarás ponerle más atención a su regado cuando llegue el verano, pues la intensidad del riego será mayor.

Te recomendamos que hagas el riego de esta manera, hazlo por debajo así: toma un plato que sea hondo (debes calcular que en él quepa la matera) y llénalo de agua, luego toma la matera o maceta y ponla encima y déjala allí por un tiempo aproximado de quince minutos y por último retira el agua que aún esté en el plato.

Cuando estés regando tu mata debes poner mucha atención y cuidado, pues sus hojas son sumamente delicadas y al contrario de otro tipo de plantas, si éstas se rocían con agua se pueden decolorar o manchar, lo que haría que se le perdiera una de sus mayores características que es su intenso color rojo y por lo tanto su aspecto ya no sería tan agradable.

Es más aconsejable que la riegues con agua tibia.

La tierra fértil

La tierra debe ser fértil y el suelo debe tener un adecuado drenaje para que no se vaya a encharcar y que se logre así una buena oxigenación.

La poda

Esta debe hacerse cuando llegue la primavera, en ese momento la planta no tiene por qué tener hojas; procede a cortar unos tallos que queden con una medida de ocho centímetros y no la riegues hasta que comiencen a salir sus hojas nuevas.

Después de la poda pueden quedar algunos esquejes, con éstos se puede hacer una reproducción de la flor de pascua.

Reproducción o multiplicación de la flor de pascua

Esta reproducción se hace por medio de esquejes, los cuales deben tener una medida de ocho centímetros.  Éstos deben ser puestos dentro de materas (macetas), las cuales deben tener un excelente sustrato, ya sea únicamente de arena o con algo de turba; como consejo te decimos que es bueno que le apliques algunas hormonas, éstas deben ser de enraizamiento. Después de esto hay que poner estas macetas donde les entre bastante luz y donde haya temperaturas que estén entre los 22 y 25 grados centígrados; su enraizamiento se producirá aproximadamente a los 25 días después de haber hecho la labor de la multiplicación de esta hermosa planta.

El abono

Puedes abonar esta planta, pero sólo hasta el momento en que florezca, cuando esto pase, para de hacerlo. Busca abonos que sean de lenta liberación en cualquier lugar donde vendan plantas como en un vivero, allí te pueden asesorar y aconsejar.

Plagas

Constantemente debes estar monitoreando las plantas que están en tu poder, ya que éstas, como son seres vivos, pueden contraer enfermedades, hongos o plagas, los cuales afectan de forma severa la salud de tus matas, más aún en el caso de la planta en la que nos estamos centrando en este artículo. Puedes recurrir a fungicidas o insecticidas, fíjate que estos productos sean orgánicos.

A esta planta le puede dar plagas, siendo más sensible a las siguientes:

La mosca verde: el cual es un insecto que hace que las hojas se deformen y se vuelvan pegajosas, puedes erradicar este tipo de problema con un insecticida que sea sistémico.

Botritis: sabrás que tu planta tiene este tipo de plaga si observas que en sus hojas hay manchas grises, generalmente se da en las ramas que están en la parte inferior; para que esta no se continúe propagando es muy importante que utilices un fungicida.

Otras plagas de tipo común que le pueden dar a tu planta son: ácaros, pulgones, mosca blanca, cochinillas. Como recomendación también te decimos que cuando veas cualquier tipo de señal de que esto esté pasando, como lo más seguro es que no seas experto en plantas para poder identificar bien qué tipo de plaga es, sería bueno que tomaras una hoja como muestra y la lleves a un vivero o a una persona que sepas que es especializada en el tema y se la muestres, pues éste te aconsejará qué es lo mejor para recuperar tu planta.

Consejos

Con todo lo aquí visto no será necesario que salgas de tu hermosa flor de navidad, pues si desde que adquiriste tu flor seguiste bien los consejos acá descritos, verás que puedes hacer que ésta, cuando haya pasado un año, logre florecer otra vez.

Para que puedas conservar tu planta hasta el año siguiente, ponla en la oscuridad aproximadamente por 12 horas por varias semanas.

Podemos decir que esta flor necesita de poca agua, de mucha luz y sobre todo de tu paciencia para que te resista por más tiempo de lo que puedes creer.

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