Nos centraremos en explicar cómo cuidar anémonas (es bueno aclarar que es una planta en este caso, puesto que también existen las anémonas de mar).

Esta planta es universal, por lo que se puede encontrar con facilidad en diferentes países en el mundo; su nombre viene de la Grecia antigua, exactamente de la palabra anemos, cuyo significado es viento.

Esta planta tiene muchas variedades y florece con facilidad en las zonas templadas de todo el mundo.

La anémona de jardín, también es llamada anémona coronaria; es de tipo herbácea, es perenne y es muy usada para fines que son ornamentales, tanto en macetas como en jardines; esto se da debido a que tienen una variedad cromática extensa dentro de sus flores, tienen un aspecto bastante parecido a las amapolas; también son famosas por ser muy fáciles de cultivar y por tener una excelente resistencia contra las enfermedades y plagas.

Su nombre latino o científico es anemone coronaria, los nombres vulgares o comunes son: anémonas de jardín, anémonas de los jardines o simplemente anémona.

Esta planta tuvo su origen en la cuenca mediterránea; especialmente es procedente de las montañas del Japón y de la China; es una planta que llega a medir entre los 15 y los 25 centímetros de altura.

Entre las especies de más importancia encontramos la Santa Brigida y la Series de Caen; las primeras tienen  unas flores que son semillenas, con pétalos estrechos, mientras las segundas son flores de tamaño grande y de preciosos colores.

Entre los tipos que podemos encontrar en las anémonas del jardín son: las de otoño, las primaverales y las mediterráneas. Estas últimas tienen su florecimiento en invierno si se tienen como plantas para el interior y lo hacen en verano estando al aire libre.

Las especies sobrepasan el número de 60, entre ellas podemos encontrar algunas que crean tubérculos, otras en su formación sólo presentan el engrosamiento en las raíces (tuberculiformes) y otras presentan el sistema tradicional de raíces que son propias de las plantas vivaces.
Anémonas: Cómo cuidar anémonas

Cuidados generales de las anémonas

Tener un jardín hermoso y florecido es algo muy bello, pera ello es muy importante tener en cuenta las épocas de sembrado de las plantas que son ornamentales. Cuando llega la primavera las anémonas sobresalen por sus lindos colores.

Es común que haya personas que confundan una anémona con la famosa amapola, esto se da porque entre las variedades de anémonas, hay una que es bastante parecida, así como también hay otras similares a las margaritas.

Esta flor también le puede dar vida y alegría al hogar, ya que se puede sembrar sin ningún problema en macetas, pero teniendo siempre ciertos cuidados para que éstas luzcan bellas y saludables.

Plantación

Compra las semillas y mira cuál es el espacio con el que cuentas para poderlas sembrar.

Los bulbos o rizomas deben plantarse por vez primera a mitad de septiembre, o sea en el otoño y no se debe hacer a más de cinco centímetros de profundidad y si se siembran varias, debe haber una separación de 10 centímetros.

Se puede plantar ya sea en macetas para poner en balcones o terrazas o directo en la tierra para tener un jardín hermoso y además para que tenga óptimas condiciones de luz.

Cuando llegue el momento de hacer la siembra de las plantas en los respectivos agujeros, se debe mirar que las raíces sí se encuentren planas y luego tapar con la tierra sin ejercer mucha presión, esto último es importante desde el momento en que se empieza a echar la tierra, pues si la superficie queda muy compacta, sería difícil que la raíz penetre bien en el sustrato.

Como consejo, te decimos que es bueno dejar los bulbos de estas plantas reposar en agua durante 24 horas antes de proceder a la plantación, esto hará que haya un mejor crecimiento en sus raíces.

Una vez sembradas, se debe regar con abundante agua la tierra, pero esto será sólo durante el proceso de floración, más adelante veremos el regado.

El suelo

Prefieren una tierra que esté suelta y enriquecida con materia orgánica, que contenga un drenaje bueno.

Esta planta tiene un buen desarrollo en suelos de tipo arcilloso que contenga un buen humus.

La temperatura

Es una planta que no aguanta una helada y tampoco un frío fuerte; hay que recordar que éstas florecen de forma espontánea en la primavera.

Estas plantas viven mejor en climas templados donde haya suaves inviernos, así que si tú vives en un sitio donde se presentan heladas, deberás buscar la forma de protegerlas.

En el invierno deberás conseguir una cubierta plástica para resguardarlas; es muy importante que cuando tapes tus flores te fijes que no entren en un contacto con el plástico; si no hay una separación adecuada entre la cubierta y el vegetal, las anémonas estarán más propensas a que les de alguna enfermedad a causa de la humedad excesiva.

La iluminación

Este tema no es tan delicado, debido a que pueden crecer sin problema si no les da el sol directo, en media sombra; igual si ésta puede disfrutar del sol mañanero, mejor será.

En resumen, podemos decir que son plantas que gustan del sol, pero no recibirlo durante todo el día, así que busca situarlas en lugares donde la sombra les entre sólo en algunas horas del día, sobre todo en la época de verano.

La humedad

Debe tener un ambiente que sea húmedo, que se asemeje a la de los bosques de este tipo.

El riego

El riego debe hacerse con frecuencia, pero sin llegar a la abundancia; lo ideal es regalarla todos los días pero con poca agua, máximo día de por medio. Hay que buscar que la tierra de las anémonas mantenga fresca y húmeda pero sin llegar a empaparla.

El abono

Ya hablamos que es una planta que está mejor en tierra que contenga material orgánico, así que si le puedes agregar un compost que sea orgánico u otro tipo de abono del mismo origen, esta plata comenzará a crecer luciendo aún más bonita y con un hermoso color.

Es importante que cuando llegue la primavera la fertilices, hazlo cuando veas que está comenzando a crecer un follaje nuevo.

La floración

Recordemos que son muchas las variedades y esto puede cambiar, pero la mayoría lo hacen en primavera.

Su multiplicación

Espera que pase un año, después de este tiempo, si tienes el deseo de tener más plantas de este tipo, puedes hacer la multiplicación por medio de la separación de los bulbos.

Tus bulbos nuevos deberán ser plantados en la mitad del otoño, a unos cinco centímetros de profundidad y plantarlos donde desees, ya sea en materas (macetas) o en la tierra.
Anémonas: Cómo cuidar anémonas

Plagas y enfermedades

Realmente las plagas no son muy comunes en estas plantas, pero les pueden dar caracoles y pulgones, muy de vez en cuando aparecen hongos en sus hojas y éstas quedan manchadas. Para esto deberás utilizar fungicidas y plaguicidas naturales.

Hongos

Los hongos que le pueden dar a esta planta son el mildiu, la roya y el cancro o antracnosis, estos son de mucho cuidado puesto que no sólo afectan la belleza de la planta y su estética, sino que puede peligrar también su existencia.

Si a tus plantas les da un ataque de mildiu o de roya, busca algún fungicida comercial que esté basado en Zineb, este compuesto es organosufurado y es bastante bueno para poder contrarrestar este tipo de enfermedades. El mildiu es moho fino de color blanco y la superficie de las hojas comienza a tomar un color amarillo y más adelante uno pardo.

Es posible que protejas tus anémonas de un ataque de cancro, utiliza una mezcla que se sea de burdeos, o un caldo bordelés.

Sea cual sea la enfermedad que le dé a tus anémonas, deberás quitar aquellas partes que se hayan visto afectadas para de esta manera poder evitar que se propague a otros tallos o ramas,  incluso llegar hasta otras plantas.

Puedes encontrar manchas o moteados en las hojas, estas serían a causa de hongos como la Sptoria, Phyllosticta y Cercospora, en este caso se les deberá dar protección con un fungicida.

Tizón o carbón

Es posible también encontrar en ellas un tizón o carbón, esto es cuando tanto en sus hojas como en sus tallos tiene una deformación con un granillo y de estas se desprende un tipo de polvo de color negro, el cual ha sido formado por el hongo, si esto pasa se debe cortar la zona afectada y posteriormente quemarla.

Putrefacción de los rizomas

Esto también se puede dar a causa de otros hongos como los son el Corticium y Sclerotinium, este tipo de hongos son de suelo y son peligrosos porque pueden hacer que la planta muera. Si esto se llega a dar es importante arrancar la planta que esté enferma y luego quemarla, no debe quedar ningún resto de rizoma, además de que se debe desechar por igual toda aquella tierra que la rodeaba.

El oidio

Este se da cuando se encuentra una capa hecha de moho, es de color blanquecino y hace que las hojas se pongan amarillas y se sequen. Es importante combatirlo a tiempo para que no se propague por toda la planta y posteriormente causarle la muerte. Los ataques más graves son aquellos que se dan en el otoño, para esto se debe hacer un tratamiento por medio de un fungicida que sea entioidio, el azufre puede ser un ejemplo de esto.

Moho gris o Botrytis

Este puede darse con más facilidad en ambientes húmedos y calurosos, su nombre es Botrytis cinerea. Mientras más húmeda se encuentren las anémonas, más propensa será a infectarse con este moho.

Este tipo de moho puede causar la necrosis de todas las partes de la planta, de sus flores, de las yemas, de las hojas, de las plántulas y de los brotes.

Virosis

Pueden llegar a darles a las anémonas y en este caso no hay nada que hacer, no hay una cura, así que se deben arrancar para posteriormente ser quemadas.

Plagas

Entre las plagas encontramos los pulgones, los cuales chupan la savia y esto hace que la planta se debilite; también encontramos los Nematodos (Meloydogine) los cuales causan agallas o abultamientos en las raíces de la planta, cuando esta plaga invade la mata, la hoja se torna de un color amarillo y luego se marchita, para solucionar esto se debe cambiar el sustrato o la tierra por una nueva, que por supuesto no esté infestada con esta plaga; es importante aclarar que usar los productos químicos como tratamiento puede tener una eficacia que es relativa y la utilización de los mismos no es muy recomendado para aficionados; y tenemos también los gusanos grises (orugas Agrostis) estos y otras mariposas que son nocturnas, las cuales se llaman vulgarmente como rosquillas, pueden causar estragos en las anémonas.

Nota

Explicamos todas las enfermedades que le pueden dar a la planta como forma de precaución y para que sepas qué hacer en caso de que  encuentres que tus plantas padecen algunas de éstas, pero por lo general son flores que son muy resistentes a las enfermedades.
Anémonas: Cómo cuidar anémonas

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