Seguramente, si nombramos a la planta Sanseviera, no todo el mundo la reconocerá o sabrá de cual hablamos. Pero ojo, si decimos la palabra, de la espada de san Jorge o también, por ejemplo, la cola de lagarto o incluso, la lengua de suegra… todos estos nombres, vienen a ser lo mismo. Si, todos estos nombres son la misma planta. La diferencia es que, con los nombres más peculiares, son al final, los más comunes y reconocidos.

Esta planta tiene una particularidad y es que, si eres de esas personas a las que no se les da demasiado bien poder cuidar bien o mantener a las plantas por un tiempo prolongado, esta es una de esas plantas que te irían bien tener.

Son unas plantas resistentes y las pobres, aguantan bien y suelen ser agradecidas. No hay excusa por decir que nunca te vive ninguna planta en el interior del hogar, que se te mueren por falta de luz o por todo lo contrario, que no tienes manos para regarlas porque todas se te mueren, que te dan mucho trabajo porque hay que echarles fertilizantes continuamente, ni tampoco podarlas cada mes o cada semana, ni recoger florecillas que puedan ir cayendo… lo mismo, soportan la intemperie y pueden vivir en el jardín perfectamente.

Sólo hay que tener en cuenta que necesitan bastante luz, en el interior mejor que la luz no sea muy brusca para no quemarlas, y lo mismo, en el jardín. El riego, moderado. Sobre todo, cuidado de no pasarse con el agua para que no tenga excedentes y se termine ahogando y pudriendo.

En épocas como el invierno, tener cuidado de las calefacciones (si están en el interior del hogar) y del frío, nieve, heladas, vientos… en el jardín. En el verano, por el calor, comprobar que no estén secas e intentad regarlas dos veces a la semana si están en el jardín y/o terraza.

Instrucciones para cuidar la Sanseviera

  1. Hay que tener siempre en cuenta cómo pueden vivir bien las plantas o cual es su procedencia. Por eso, hay que hacer mención a los orígenes de la sanseviera. Es una planta que necesita un clima que sea cálido. El frío no tolera bien y puede congelarse, pero cuidado con el calor y climas muy secos porque pueden quemarse las hojas y morir.
  2. Como es una planta fuerte y duradera, la hace idónea para estar dentro de los hogares y para las personas que tienen poca mano para cuidar de las pantas. Aguantan bien.
  3. Esta planta se puede hacer bastante grande… por ello, piénsalo cuando decidas dejarla en una zona de la casa (si es que quieres dejarla dentro).
  4. Como hemos dicho, acepta bien estar dentro del hogar, pero tiene un requisito. Las zonas a oscuras o con falta de luz, no lo tolera nada bien y puede marchitarse.
  5. En cuanto a la iluminación, muy importante saber que es una planta que tolera bien la luz, de hecho, necesita iluminación. Pero cuidado, porque sí a la luz, pero no a la luz directa. De hacerlo, las hojas de la planta se pueden empezar a quemar y estropearse.
  6. Por tanto, controlar que, si la colocáis en el jardín, necesitará luz, pero no directa para que no se exceda y llegue a quemarse. Y en el interior, lo mismo.
  7. En cuanto al riego, no es una planta que necesite de cuidados extras o demasiados. Pero si le prestamos un mínimo de vigilancia, según el color de sus hojas, podremos saber si estamos o regándola en exceso o, por el contrario, le falta agua. Es muy importante que tenga un riego correcto. En el caso de la lengua de suegra, el riego que necesita es normal (nunca muy abundante) porque de ser así, terminará por pudrirse. Cuidado con el agua, pues.
  8. Por el contrario, para evitar disgustos y terminar por secarla más de lo debido, la recomendación que hacemos es que sea de un máximo de dos veces a la semana. Por ejemplo, pensad en hacerlo a inicio de semana y el fin de semana o los fines de semana de manera regular. Así no se te olvidará.
  9. También debéis tener en cuenta de que no será lo mismo si se tiene la planta en el interior de la casa o, por el contrario, la tenéis en el jardín… sobre todo, en las épocas de verano e invierno. En invierno, dentro del hogar, puede resecarse con las calefacciones (vigilad) pero al aire libre, con la humedad y lluvias, puede tener exceso de agua y estropearse… en verano, en el jardín, necesitará seguramente un mínimo de dos veces de riego para que no se seque.
  10. Es una planta que necesita de un hábitat o temperatura cálida (su procedencia) por tanto, el frío y corrientes de aire, no las llevará bien.
  11. El colorido de esta planta es diverso. La podéis encontrar en muchas tonalidades de diferentes tonos verdes. Desde un tono verde oscuro, pasando por un verde clarito, un verde mezclado con un tono amarillo, un verde apagado, un verde muy vibrante, etc. Todas ellas aun así, son la misma planta.
  12. Sólo es necesario comprobar que no tenga exceso de agua, que no le falta luz (preferible que no sea directa) e ir controlando sus hojas para que nos vayan chivando si les ocurre algo o si están perfectas.
  13. Un truco para saber si vuestra planta Sanseviera está perfecta o empieza a necesitar de algún extra, es mirar cómo están sus hojas. Os comentamos. Las hojas de estas plantas “hablan” expresándose a través de sus formas y de su color. Si, por ejemplo, de repente, empezáis a observar que sus hojas están retorcidas y se empiezan a arrugar, tened cuidado porque la pobre planta se está secando. No dudes en regarla de manera inmediata.
  14. Por el contrario, también puede pasar que seáis de esas personas que regáis la planta continuamente o bien, que cada vez que lo hagáis, os paséis con demasiada agua. Si la Sanseviera está recibiendo mucha agua (tanta como que no puede drenar bien) lo notareis porque las hojas de esta planta las notareis como mojadas, con excedente de líquido, con aspecto grasiento, etc. ¿Qué debéis hacer? Para empezar, limitar desde ya, el riego. Podéis terminar por ahogar la planta. Y después, de inmediato, coged un papel secante e ir secando sus hojas del exceso de agua.
  15. Hablando de sus hojas, tened en cuenta también, que las hojas pueden terminar cayéndose. ¿Qué significa cuando las hojas empiezan a caer? Pues tenéis que empezar a podarla y/o cortarla. No debéis tener miedo de podarla porque siempre se debe hacer. Si no se poda, las hojas se irán cayendo por sí solas, empezará a perder fuerza, no crecerá bien, no será igual de vigorosa y le irá quitando fuerza.
  16. Respecto a las vitaminas para que la planta florezca, sus hojas luzcan bonitas y más bellas, se necesita un fertilizante al año. O lo que podéis hacer, si no queréis andar tan pendientes de ello, es incluirles un fertilizante más duro, como el que se utiliza para el cactus. Preguntad en las jardinerías para que os asesoren del que mejor le vaya a tu lengua de fuego.
  17. En cuanto a la tierra, no es una planta que necesite una tierra específica, con abonos concretos, grandes vitaminas, etc. Ni cosas concretas. Sólo tenéis que tener en cuenta que sea una maceta de un tamaño considerable. Tendréis que tener en cuenta que esta planta se hace grande y, por tanto, hay que hacer trasplante de tiesto y/o maceta cada año. Obviamente, si ya se dispone de una maceta de dimensiones grandes, la planta, con echarle más tierra y drenarlo para que no le falte y se le vaya renovando, también sería más que suficiente.

¿Que necesitas para cuidar la Sanseviera?

  • Es necesario que se coloque esta planta en un lugar con mucha luz.
  • Es necesario disponer de espacio para que la planta crezca con fuerza y a sus anchas.
  • Hay que controlar sus hojas.
  • Es necesario un buen riego. Cuidado con el exceso, las hojas pueden daros datos de si es demasiada o demasiada poca.
  • Hay que podarlo una vez al año en condiciones, para que brote de nuevo y con más fuerza.

Consejos para cuidar la Sanseviera

Como os hemos comentado, es una planta bastante resistente, la pobrecita sólo tiene necesidades básicas como son la luz y el agua, pero si con esos mínimos los cumples, lucirás una planta increíble con unas preciosas hojas largas, verdes, vibrantes… Si queréis probar con un conjunto bonito de hojas verdes resistentes y agradecidas, podéis haceros con varias en diferentes tonalidades de verdes y combinadas con verde y amarillo y colocarlas en una gran jardinera o parterre. A simple vista, queda muy bonito.

Sólo es necesario comprobar que no tenga exceso de agua, que no le falta luz (preferible que no sea directa) e ir controlando sus hojas para que nos vayan chivando si les ocurre algo o si están perfectas. Habrá que tener cuidado entre si cambian las hojas de color, las hojas cambian de estado natural y de forma, si están decaídas, secas, si empiezan a estar las hojas mojadas, si se caen, etc.

Se pueden colocar las Sanvieras tanto en zonas como de exterior, como en el interior. Por eso, son unas plantas muy agradecidas. Necesitan muy pocos cuidados, son plantas que suelen vivir bien incluso en manos de la gente menos experta, soportan y viven durante todo el año, etc.

 

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