A la hora de comer frutas con procedencia americana, tenemos múltiples opciones. Sin embargo, una de las más especiales por su composición, sus propiedades y su facilidad de cultivo es el aguacate. A continuación, te presentamos todo lo que debes saber sobre esta fruta, pero también verdura, que permite mantenerse fresco en verano.

¿Qué es el aguacate?

Sí, lo que lees. El aguacate es una fruta pero también es una verdura. Su sabor es exquisito y está muy cercano al de la avellana. Su consistencia cremosa, pero también tierna, la hacen un acompañante ideal para cualquier tipo de alimento. Su procedencia es de Centroamérica y son plantados en lo que se conoce como aguacatero, un árbol de hoja perenne que crece especialmente en los climas tropicales.

Su forma es próxima a la pera, aunque también puede asemejarse a la manzana o incluso el pepino. Es de color verde, aunque su tono y textura puede variar de unas variedades a otras. Su pulpa cremosa es la encargada de cubrir una semilla marrón, que no se puede comer. De hecho, para conocer que un aguacate está maduro y es apto para su ingestión al mover la fruta, se debe notar como el hueso del interior se mueva o ceder ligeramente a la hora de presionar con sus dedos.

Para acelerar su maduración, se debe envolver con papel de periódico y se conseguirá reducir en dos o tres días. Si se deja a una temperatura ambiente, de entre 18 y 24 grados, se conseguirá la maduración total en apenas una semana. En algún caso, solo se consumirá parte del aguacate. Para mantener la otra mitad se debe conservar con zumo de limón, naranja, vinagre o tomate. En cambio, si se quiere prevenir la maduración y alargar la vida útil, se debe introducir el aguacate en la nevera y refrigerarlo alrededor de los cuatro y los seis grados.

Beneficios de comer aguacate

Ingerir aguacates puede tener numerosos beneficios nutricionales, que debemos mencionar. Los más destacados son los siguientes:

  • Son beneficiosos para realizar deporte. Las propiedades que contiene el aguacate son muy positivas. Sus grasas no son perjudiciales, y además, ayuda a equilibrar los niveles de colesterol y mejorar el ritmo cardíaco, además de limpiar la sangre.
  • Ayuda a la recuperación muscular. Después de romper fibras en el gimnasio, necesitamos ingerir un buen nutriente que beneficie a la recuperación de los diferentes grupos musculares. El aguacate es ideal para ello.
  • Sacia el hambre. Su aporte de fibras solubles e insolubles tiene la propiedad de ralentizar la descomposición de los hidratos de carbono. De esta forma, quita el hambre más tiempo beneficiando cualquier tipo de dieta.

Cómo cultivar aguacate

El aguacate se puede iniciar a plantar a finales de invierno o principios de primavera en semilleros protegidos. La pepa o el hueso del aguacate será la semilla que iniciará el cultivo, y esta debe estar perfectamente limpia y sin residuos. Realizaremos un corte de dos centímetros de grosor en su parte más fina, y esto facilitará la germinación. Sobre la tierra colocaremos la parte más ancha abajo, y esa parte más estrecha, que será la que hemos cortado, mirará hacia arriba. Sin presionar, cubriremos con algo de tierra la semilla y le echaremos agua. Durante el tiempo que dure la germinación, regaremos y mantendremos con humedad toda la parte de la semilla. La germinación dura alrededor de 30 días y se deberá mantener las semillas con una temperatura aproximada de 20 grados. Al cabo de un mes empezará a germinar el hueso del aguacate y, este lo deberemos llevar al cultivo definitivo.

Sin embargo, otra forma de hacer germinar el aguacate es poner la parte más ancha sumergida y la parte que termina en punta mirando hacia arriba. Al no tener raíces demasiado profundas, el aguacate también se puede cultivar en macetas en patios o terrazas, con una profundidad mínima de 50 centímetros. Eso sí, deben cultivarse en zonas protegidas del viento ya que las flores, las ramas y sus frutos pueden mostrarse vulnerables y perjudicar la cosecha. El suelo debe contar con un pH neutro, con buen drenaje y se debe aportar homus lombriz una vez al año para fortalecer la cosecha. Se debe plantar en zonas con una buena exposición a la luz solar, ya que es un requisito indispensable para que crezcan correctamente. Además, requiere de riegos de forma regular aunque sin excesos. La sequía puede provocar que se empiecen a caer las hojas, mientras que el exceso de agua puede provocar que se caigan los aguacates. De no hacerse correctamente, pueden proliferar los hongos.

A partir de los dos o tres años, se empiezan a podar los árboles para retirar aquellas ramas estropeadas, o en cambio, que están creciendo demasiado. No olvides que un aguacate puede llegar a crecer hasta los 20 metros. Con todo, en unos cinco años podremos empezar a recoger aguacates o paltas. No olvides que a lo largo del año, el árbol dará más y mejores frutos.

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