Pocas frutas son tan populares entre niños, jóvenes y adultos por su frescura, dulzura y versatilidad como la piña o ananá. Esta fruta además de su delicioso sabor es también muy socorrida en los regímenes alimenticios por sus cualidades diuréticas, desintoxicantes y ligeramente antisépticas.

Se consume más comúnmente en postres, ensaladas y licuados de fruta, puede digerirse sin problemas de forma natural, en almíbar o cocinada al horno; e incluso se consume como acompañamiento exótico en hamburguesas y emparedados, a la parrilla. Su dulzor se aprovecha incluso en la coctelería siendo ingrediente principal de la famosa piña colada y en México, se fermenta su cáscara para dar lugar al famoso tepache, bebida tradicional del sur de este país.

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Cultivar piña en casa

La planta de la piña es relativamente pequeña, alcanza de entre veinticinco  a treinta centímetros, tiene un periodo de vida corto en el que no suele dar más de dos o tres frutos. Esta fruta dulce y versátil puede ser fácilmente cultivada de manera casera, prácticamente en cualquier época del año en los lugares de clima templado y tropical.

Puede parecer sorprendente pero la piña es una fruta que puedes comprar una sola vez en la vida y de su corona se pueden obtener piñas caseras indefinidamente, aunque con cierta lentitud. El procedimiento es tan simple como asombroso.

¿Que necesitas para plantar piña?

  • Una piña fresca, de preferencia orgánica. Si no es posible conseguirla orgánica, una piña de supermercado servirá, siempre y cuando sea una pieza sana y con su corona (hojas superiores) completa.
  • Agua
  • Una botella de plástico
  • Una maceta o jardinera
  • Tierra para siembra

Instrucciones para plantar piña

¿Cómo plantar Piñas?

Lo primero y más importante es seleccionar una pieza de piña óptima para su plantación. Se debe elegir una pieza con su corona (hojas superiores) de un verde intenso y hojas rígidas.

La corona debe estar completa, se debe revisar que las hojas centrales estén intactas ya que pueden haber sido arrancadas durante la cosecha.

La forma de verificar el estado de la corona es tirando levemente de ella y si las hojas no se desprenden, es una fruta sana. Si algunas hojas se desprenden, es mejor que se elija otro ejemplar.

Es imprescindible que sea una fruta sana, que no esté verde ni demasiado madura y observar también que el fruto no tenga puntos negros o grises, que su cuerpo no tenga partes blandas y que esté libre de insectos tanto en su corteza como en su base o la corona.

Los insectos pueden pasar desapercibidos fácilmente, suelen verse como simples manchas o puntos grisáceos en la superficie del fruto.

El corte

Una vez adquirida la fruta a reproducir, se procede a lavarla bien y a realizar el corte de la corona. Se coloca la piña de manera horizontal, cuidando de tomar por un lado la parte del fruto y por otro la corona, y se realiza un corte limpio con un cuchillo de buen filo y previamente desinfectado con alcohol.

Es importante no lastimar la corona en el proceso, ya que de ella es que saldrá la siguiente planta.

Se reserva para consumo la parte de la fruta con su cáscara o se puede aprovechar el momento para pelar y picar si se pretende consumir en los próximos días. Prácticamente la parte que se suele desechar es la que se utiliza para generar la planta de la piña.

Cortada y limpia la corona, se debe dejar reposar y secar un día. Entonces se procede a limpiar la corona de cualquier resto de pulpa o carnosidad, porque se puede pudrir y arruinar la planta.

A partir de ese momento ya no se considera una corona de piña sino un esquejo, el cual debe lucir sano, verde amarillento y fresco.

En agua

Se toma la botella de plástico y se llena de agua. La botella o envase deberá de ser si no muy grande si lo suficientemente ancha para que pueda contener las hojas dentro pero suficientemente pequeña para que quede sostenida y las hojas no se sumerjan en el agua.

Se coloca dentro de ella la parte del esquejo que tiene el tallo. Si es necesario, se pueden retirar algunas hojas del fondo para descubrir el tallo que debe quedar sumergido.

Si es necesario, puedes clavar algunos palillos entrecruzados en las hojas para crear un soporte que ayude a que estas queden sostenidas por el borde del envase plástico y evitar se sumerjan. Si se sostienen solas, es mejor no realizarlo así no se daña la planta.

Una vez acuatizado el esquejo, se deberá colocar en un espacio seco y fresco que reciba la luz del sol, de preferencia en un balcón o ventana, hasta que suelte raíz.

Es importante no exponerla a temperaturas extremas, ni frío ni demasiado calor, por lo que aunque en los climas templados puede realizarse este proceso en cualquier época del año, el ideal es la primavera por los rayos solares que alimentan la planta en este momento del proceso.

El agua debe cambiarse cada dos o tres días para evitar que se estanque y se pudra el tallo o genere moho y hongos. La planta suele tardar entre dos y tres semanas en generar raíces suficientemente fuertes para ser plantadas en tierra, las cuales deberán ser largas y blancas como filamentos y podrán observarse fácilmente a través del envase plástico.

La siembra

Se prepara la maceta con tierra para jardín de preferencia con un treinta a cuarenta por ciento de materia orgánica y algunas piedras al fondo o arena, para facilitar el drenaje.

Se coloca el esquejo ya enraizado sobre ella y se presiona la tierra alrededor de la base del tallo cuidando no cubrir las hojas. Es muy importante que las raíces sean lo suficientemente grandes para afianzarse a la tierra, si plantamos antes de tiempo la planta no prosperará.

Una vez colocado el esquejo en la tierra se debe regar ligeramente  de tal forma que quede húmeda, pero no encharcada ya que las raíces de la piña son muy sensibles al exceso de agua y tienen tendencia a pudrirse.

Mismo caso con sus hojas que se deberán de mojar lo menos posible para evitar hongos y moho.

Ubicación

La planta deberá de colocarse al igual que como se ubicó la botella con agua, en un espacio seco y fresco que reciba la luz del sol, de preferencia en un balcón o ventana, o bien puede colocarse en el jardín asegurándose que reciba luz del sol constantemente y no sufra de temperaturas menores a los doce grados centígrados.

Consejos para plantar piña

¿Cómo plantar Piñas?

La piña es una planta que una vez que sus raíces están fuertes no requiere muchos cuidados, es necesario vigilar que se mantenga a una temperatura cálida y fresca, reciba mucha luz solar y se encuentre a salvo de hongos y plagas.

Después de unos meses, se podrán observar hojas nuevas. Al año, es posible que sea necesario trasladarla a una maceta de mayor tamaño.

Riego

La planta de la piña requiere poco riego, dos a tres veces por semana en verano y una vez por semana en invierno.

Cosecha

La parte más difícil de cultivar una piña es la espera. Pasarán dos años antes de que la planta produzca su fruto para ser consumido, sin embargo la espera vale la pena.

Una vez cosechada, se puede repetir el proceso para tener una nueva planta de piña.

La piña puede sembrarse a partir de la semilla, sin embargo este proceso es sumamente raro debido a su lentitud y a la practicidad de realizar la siembra a partir de la corona de otra piña.

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