Una de las hortalizas más emocionantes del mercado es la cebolla. Este bulbo de color blanco hace llorar y provoca picor en los ojos cuando se corta, mientras se prepara la ensalada. Sin embargo, se ha convertido en uno de los mejores acompañantes para múltiples platos de la gastronomía de cualquier país europeo, e incluso mundial. También se puede utilizar para dar un toque diferente a algunos platos.

¿Qué es la cebolla y cuándo sembrarla?

La cebolla es un bulbo subterráneo y comestible que crece en las plantaciones de cebolla. Este tipo de hortaliza tiene origen asiático y se empezó a sembrar allá por el año 6000 AC. Es uno de los cultivos más antiguos de la historia que se conocen, iniciándose en Irán o Pakistán. Las redes comerciales de Asia la trajeron a Europa, desde donde fue trasladada a América, cuando los colonizadores europeos decidieron cruzar el charco. A día de hoy existe una múltiple variedad de cebollas con posibilidad de clasificación en función del bulbo, el tamaño, uso y origen. Puede tener usos medicinales, y puede ser consumida tanto de forma cruda como cocinada.

Este artículo donde te explicamos cómo plantar cebollas seguro te será de utilidad

Suele ser consumida preferentemente como condimiento para diferentes tipos de comida, de forma frita, hervida o a la brasa. Para muchas personas, el sabor de la cebolla es demasiado fuerte y, por esta razón, nunca la consumes. Sin embargo, si la dejas macerar en zumo de limón conseguirás un sabor más suave. La cebolla cruda es aquella que deja mal aliento, algo que provoca que mucha gente pueda mostrarle rechazo. Con un par de granos de café se puede poner solución al mal aliento que se pueda sufrir. Si en cambio, se quiere evitar llorar a la hora de pelar cebollas y sufrir picor en los ojos, también será suficiente con dejarlas en el congelador quince minutos antes de emplearlas. Sin duda, algunos consejos útiles para disfrutar más de las cebollas y aprovecharse de los beneficios que se describirán a continuación.

A la hora de adquirir cebollas uno de los grandes consejos es que sean redondas y firmes y sin arrugas en la primera capa de la piel, ya que son dos cualidades que cumplen aquellas hortalizas de mejor calidad. Además, si a la hora de comprarlas, observamos brotes verdes es mejor no comprarlas para el consumo ya que suele ser señal que su mejor momento ya ha pasado.

Beneficios de comer cebolla

Comer cebolla tiene múltiples beneficios para el cuerpo humano, a nivel nutricional y como prevención de enfermedades. Los más destacados son los siguientes:

  • Favorece la digestión y su funcionamiento. Si se consume de forma cruda es un buen estimulante digestivo y tónico para el hígado. En cambio, si lo hacemos de forma cocida consigue aliviar los posibles síntomas de descomposición y limpiar el estómago.
  • Previene enfermedades comunes. En tiempo de frío, como suele ocurrir en invierno, es ideal para la prevención de enfermedades comunes como cualquier tipo de catarro. Incluso, en formato líquido, el zumo de cebolla también es una buena opción para acabar con el dolor de garganta.
  • Lucha contra la tuberculosis. Es efectiva para combatir la tuberculosis, y múltiples enfermedades como la gota, o simplemente para ayudar a mejorar la retención de líquidos. Otra de sus cualidades es poder combatir los altos niveles de colesterol.
  • Aporta energía. La cebolla cuenta con efectos desintoxicantes, lo que aporta energía y es útil para combatir el posible cansancio. Además, también favorece la circulación sanguínea permitiendo aumentar la calidad de vida de las personas.

La sopa de cebolla es otra de las variables que ofrece este tipo de hortaliza, y que es utilizada en múltiples tipos de dieta. De hecho, sus propiedades sacian el hambre y favorecen a aquellas personas que se han marcado el objetivo de perder algunos kilos.

Cómo sembrar cebolla

Desde hace siglos, las cebollas se plantan y, por tanto, cada uno tiene su técnica para conseguir la mejor cosecha posible. En apenas 4 meses se pueden estar recogiendo los frutos de un buen trabajo. Para conseguir recoger muchas cebollas, es necesario contar con suelos buenos y ricos para poder desarrollarse. Por este tipo de suelo, se entienden los suelos francos y arenosos y no los suelos de tipo arcilla o arena. A este tipo de hortaliza, en particular, les encanta mucho el fósforo y el potasio y, en cambio, odian cuando hay demasiado nitrógeno. Además, se recomienda utilizar una contundente capa de compost maduro en el lugar donde se vaya a plantar, tanto en el huerto o bien en los maceteros. El Ph más recomendado para llevar a cabo la siembra de cebollas es de seis. Como se ha dicho anteriormente, las mejores épocas para plantar cebollas son en primavera, verano e invierno. Sin embargo, en función de la época del año que elijamos para llevar a cabo la germinación, se utilizará un procedimiento u otro. Será una buena opción elegir la primavera si se cuenta a continuación con un verano fresco y húmedo y no se tiene como almacenar las cebollas. Se utiliza el mismo procedimiento que en verano, pero se diferencia al aclarar 10 centímetros entre una y otra cuando la planta alcance unos 10 centímetros aproximadamente.

En cambio, si sembramos a final de verano deberemos colocar las semillas con mucho espacio entre unas y otras. A continuación, se taparán usando 1,5 centímetros de compost y posteriormente se apretará bien el terreno. En caso de heladas a lo largo del invierno, usaremos túneles para proteger la cosecha. Al llegar la primavera, en cambio, se deberá empezar a aclarar con una distancia entre una y otra de 15 centímetros aproximadamente. Se pueden consumir, de hecho, de forma directa como ensalada. Si se decide sembrar en invierno será mejor hacerlo dentro de la casa en almácigos. La idea será preparar a las cebollas para ser transplantadas en primavera una vez la tierra o los maceteros estén listos en la parte exterior. En primavera, además, también existe la opción de sembrar en forma de bulbos. A lo largo de una línea, se hacen hoyos 15 centímetros. En cada hoyo, introduciremos un bulbo y se apretará la tierra del alrededor para que quede firme para ser cosechada. En la época de formación de bulbos, además, las cebollas prefieren estar expuestas al sol para conseguir un mejor crecimiento. Sin embargo, a nivel de riego, este tipo de hortaliza necesita poca agua para sobrevivir y llevar a cabo su ciclo de vida. De hecho, exceptuando su período de crecimiento (cuando se forma el bulbo que se conoce como etapa vegetativa), la cantidad de agua es baja. 20 días antes de la fecha prevista para la cosecha se recomienda dejar de regarlas.

Cuando los vértices de las hojas de las cebollas empiecen a ponerse amarillos, será la señal que es el momento de retorcer y romper sus cuellos. A partir de aquí, se iniciará el proceso de maduración de la cebolla. Con una horquilla levantaremos los bulbos de las hortalizas y se iniciará el proceso de secado. Cuando esté bien secas, las airearemos dejándolas fuera de opción de acabar heladas. Para disfrutar al máximo de las cebollas, es muy importante que queden libras de malas hierbas o maleza, que se corten las posibles flores que puedan crecer y, que sobretodo, queden libres de cualquier tipo de humedad que pueda malograr la cosecha.

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