Es una verdura que hasta el siglo XVII no comienza a cultivarse por tierras europeas. Es rica en minerales y en vitaminas, concretamente en la A y la E, también poseen gran cantidad de antioxidantes. Es una planta cuya cosecha y  crecimiento se produce en un espacio corto de tiempo

¿Cuándo se plantan las espinacas?

Es una planta anual que no presenta dificultades para poderse cultivar. Respecto a las temperaturas y los climas, no es amiga de las altas temperaturas y del verano, ya que su flor crece rápidamente y las hojas cogen amargor, por esa razón se recomienda que sean cultivadas en otoño y en primavera, donde las temperaturas no son tan extremas y existe cierta regularidad.

Es una planta que vegeta bien a pleno sol, cuando la temperatura oscila entre los 24  y los 26º grados, se recomienda que se le ponga una maya de sombreo, que se cultiven en un lugar de semi-sombra. Por el contrario, si es capaz de resistir mejor las temperaturas frías, pero no lleva bien las heladas ni las nevadas ya que dañan a sus hojas, sin embargo, si se vive en una zona donde las temperaturas bajas predominan, basta con cubrirlas con una manta térmica, en los últimos días del otoño.

Le gustan los suelos que sean sueltos. fértiles y frescos, que tengan una buena profundidad y estén bien drenados. Respecto a su abonado demanda potasio con las hojas y el purín de la Consuelda rusa y nitrógeno el cual lo recibe, poniéndole cerca en su zona de cultivo ortigas.

¿Cómo se siembra las plantas de espinacas?

La siembra se debe de hacer en primavera y en otoño, pero antes de llevarla a cabo se debe de echar al terreno, fertilizante, tierra vegetal o humus de lombriz y enterrarlo ligeramente en el suelo. Se recomienda que las semillas se pongan a remojo, por ejemplo, en un tarro de cristal, durante un día entero. La siembra se procederá a hacer en diferentes hileras en el suelo, con un centímetro y medio de profundidad y con una separación de unos treinta centímetros entre las diferentes hileras, y doce o quince centímetros entre cada planta, después se envuelven ligeramente las semillas y compactándolas con la tierra con una llana , se deben de regar justamente después de la siembra y cubrirlas con mantillo, humus de lombriz o fibra de coco, y después cubrirlas con una manta termina para mantener el calor y la humedad, no se deben de sembrar por encima de los 27º o 28º grados ya que con esa temperatura las semillas no logran germinar, lo ideal a la hora de sembrarlas es que existan unos 5º o 8º grados. El nacimiento se produce pasados unos veinte o veintidós días.

Cuando se siembra en primavera, se debe de escoger la espinaca con la hoja lisa, ya que crecen más rápido, mientras que, en otoño, se escoge la variedad de hoja rugosa o erizada.

Aclareo

Cuando las espinacas hayan crecido unos cuatro o cinco centímetros se debe de hacer un aclareo, dejando un espacio entre planta y planta de unos ocho o diez centímetros, y si alrededor salen malas hierbas se eliminan, arrancándolas con la mano.

Plantación.

Si se prefiere se puede hacer un semillero, y trasplantar las semillas cuando ya tengan unos doce centímetros de alto. Después de ese proceso se va al terreno se cavan unos hoyos y se riegan con agua para que el subsuelo vaya cogiendo cierta humedad. Se sacan las plantas de la espinaca de los semilleros y se sueltan las raíces del fondo para que florezca su enraizamiento en el suelo. Se introducen las plantas en los hoyos y se compactan en la tierra para que se asienten bien, se le echa un poco de humus en la tierra, en los alrededores de toda la planta y a continuación se entremezcla bien con la tierra del terreno, para terminar el proceso se riega ligeramente. Se recomienda meter las plantas hasta el primer par de hojas en la tierra

Prefieren un ph ácido que ronde entre los seis y los siete. Si no se tiene ese nivel de ph, la mejor opción es añadirle caliza, así el suelo logrará ese punto que la espinaca demanda. Antes de agregar la caliza, debes conocer bien los niveles de magnesio y de calcio que tiene tu suelo, y en base a ello, sabrás que caliza es la más adecuada para añadirle. En el caso de que el magnesio que tenga sea en gran cantidad, la caliza que le corresponde sería de tipo calcítico. Es recomendable que la caliza se agregue unos dos o tres meses antes de llevar a cabo la siembra, para que así todo el suelo la absorba bien. Cuando la hayas añadido debes de mirar si el ph ya es el correcto.

El suelo en el que se siembra la espinaca debe de fertilizarse sobre todo con cuidado, y debe ser rico en materia orgánica, contener estiércol, harina de alfalfa o de semillas de algodón, todo aquel que tenga un buen nivel de nitrógeno. Se deben de poner unos centímetros en total de fertilizante para que esté bien enriquecido el suelo. Debes revisar la presencia de posibles pedruscos o trozos duros de tierra, y eliminarlos antes de echar cualquier tipo de fertilizante, para ello utiliza el rastrillo.

Riego.

Son plantas que les gusta mucho la humedad, por lo que agradece que se rieguen con bastante frecuencia para lograr mantener los suelos húmedos, pero no se debe de abusar, ni de encharcarlas porque las raíces podrían sufrir consecuencias ya que se pueden pudrir. La temperatura que hay a su alrededor va a indicar y marcar las veces que necesita regarse, lo normal es uno o dos riegos por semana serían lo más convenientes.

Se debe de asegurar su correcto drenaje, para ello tiene que existir una zona adecuada en tu huerto o jardín para sembrarla y que se pueda desarrollar correctamente, si no dispones de tal lugar puedes plantarlas en macetas. En el caso de que si dispongas de una huerta, pero la quieras hacer algo elevada, puedes usar tablas hechas de madera, en concreto de la variedad de cedro, ya que es un tipo de madera que a pesar de recibir agua constantemente no llega a pudrirse. La planta de la espinaca no requiere de un gran espacio para desarrollarse, ya que es una planta pequeña, que no tiene raíces demasiado profundas.

Tienen que pasar cuarenta días después de haberse sembrado ,para que se puedan recolectar las primeras hojas de espinacas, aquellas que hayan recibido más calor y se hayan desarrollado antes. Deben de tener unos ocho o diez centímetros para poder recogerse y se puede hacer con las manos o con una tijera, hoja por hoja. Si se quiere cortar la mata entera se debe de hacer el corte por debajo de las hojas. Se pueden dejar algunas matas para que terminen su ciclo y así poder recolectar las semillas.

Plagas

Cuando crezcan las malas hierbas alrededor de las espinacas se deben de eliminar porque pueden contener enfermedades o plagas y pegárselas.

  • La mosca de la remolacha: estos insectos dejan larvas que se eliminan utilizando “bacillus thuringiensis”.
  • El pulgón de las Abas: los nematodos, la araña roja, y mucha precaución con los caracoles y las babosas.
  • Enfermedades de la espinaca: destaca el mildiu de la espinaca.

Seguro que estas buenas recetas para cocinar espinacas te gustarán

¿Te ha gustado?
1 usuario ha opinado y a un 100,00% le ha gustado.