Es un cítrico fácil de cultivar, rico en vitamina C, y con grandes propiedades curativas

¿Cuándo sembrar los limones?

No es amigo de las temperaturas bajas, por lo que se recomienda que no se siembre a mediados del invierno, sino a finales de este. Se desarrolla mejor en las épocas de temperaturas cálidas, donde el sol y el buen tiempo son los protagonistas.

¿Cómo sembrar los limones?

Coge un cubo y rellénalo de la tierra que quieras echar a la maceta que vas a utilizar para sembrar las semillas, échale un poco de agua para que esté humedecida, puedes mezclarla con alguna pala o con tus manos para que la humedad se reparta bien por todos lados. Es importante que el agua no sea demasiado, y que la tierra sea capaz de absorberlo bien, pues si no es así las semillas que se sembraran, se acabarían pudriendo. La tierra sobre todo necesita un buen drenaje, porque aunque el limonero es una planta que le gusta mucho el agua, no le gusta ahogarse en ella. La tierra ha de estar pasteurizada, pues así se logran eliminar las posibles bacterias que quieran invadirla. Si no es posible hacer ese tipo de tierra, se puede utilizar una que contenga fertilizante orgánico, perlita, turba o vermiculita, así el plantón podrá estar bien nutrido y crecer correctamente.

La maceta escogida ha de tener pequeños agujeros en su base, para que el drenaje se haga adecuadamente. El tamaño adecuado de esta no debe superar los 10 centímetros de ancho ni los 15 centímetros de profundidad, estas medidas son las correspondientes para sembrar una sola semilla, si se desea sembrar más de una, las dimensiones de la maceta tendrían que ser superiores.

Antes de sembrarla tienes que lavar la semilla, porque tienen una capa pegajosa similar al tacto de la gelatina y que está llena de azúcares que hacen que la semilla se pueda pudrir. Se recomienda que el día de antes por la noche se ponga la semilla en una taza o vaso con agua, para que germine de manera rápida.

Puedes decantarte por plantar más de una semilla por si alguna no llega a germinar o se quede en forma de plantón. Es habitual que los frutos que salen de los plantones no sean de tanta calidad como los limones de los que proceden.

Llena la maceta con tierra, hasta una altura de 2,5 centímetros, después haz un hoyo que mida un poco más de 1 centímetro de profundidad en la tierra, con ayuda de una pala o con los dedos, y por una semilla que sea de origen orgánico, esto es importante ya que las que no son orgánicas no suelen germinar. No escojas aquellas semillas que son muy pequeñas o que tienen un aspecto rugoso, ya que no suelen germinar y además si lo logran lo serían nada saludables. Coloca las semillas dentro del hoyo hecho previamente y cúbrelas con tierra, la posición que deben tener es con la parte redonda hacia arriba, y la parte con punta hacia abajo que es por donde le nacen las las raíces.

Cubre la maceta con un plástico con agujeros para que la planta pueda respirar, y para que la planta conserve su humedad y el calor. Coloca la maceta en un lugar que reciba calor, y la luz del sol, aunque no es bueno que se achicharre, la temperatura óptima en la que debe estar tiene que rondar entre los 20ºC y los 28ºC. En unos 1 días ya aparecerá algún brote.

Riega la planta, y vigila que no se quede seca, si el plástico no logra conservar su humedad adecuadamente, retíralo riégala y vuelve a taparla con él.

Cuando ya aparezca el primer brote, quítale la cubierta de plástico y mantenlo en un lugar cálido donde reciba los rayos del sol.

¿Cómo cuidar la planta de limón?

Cada planta de limones debe recibir un riego semanal en dos o tres ocasiones, preferiblemente por la mañana. Cuando el plantón tenga ya unas cuatro o cinco hojas, se debe dejar secar bien su superficie, para evitar que se encharque, y sea capaz de absorber bien el agua del próximo riego. Nunca hay que dejar que se quede completamente seca, siempre hay que vigilar que permanezca húmeda, para comprobarlo se puede tocas con la mano, o introducir algún dedo o palo en la tierra.

El lugar que escojas para sembrarla ha de ser un lugar que reciba al menos unas 10 o 12 horas de sol al día, cuando ya ha crecido y es un limonero, las horas se ven algo reducidas, pero seguirá necesitando a lo largo de su vida que durante el día los rayos de sol le lleguen directamente para mantenerse sano y seguir produciendo limones. En un inicio cuando las semillas aún están germinando, se debe de garantizar que reciba esa luz, sin depender del tiempo que haga para ello, se debe de comprar una luz de cultivo, que debe estar pegada a la planta, se puede comprar en las tiendas de jardinería o en algún vivero.

Cuando el plantón ha crecido demasiado y ya no cabe en la maceta que se sembró, se debe de trasladar a otra más grande, normalmente el tiempo que necesita para ser trasplantado es de un año, la maceta nueva ha de tener unos 15 centímetros de anchura, más adelante según vaya creciendo necesitará de otras macetas aún más grandes que pueden llegar a tener unos 45 centímetros de ancho y 40 centímetros de profundidad. Para comprobar que es el momento adecuado para cambiar la planta de maceta, es observando los agujeros que se hicieron previamente para lograr su correcto drenaje, si por esos huecos las raíces han comenzado a salir, significa que el momento adecuado para trasladarlas a un lugar más grande y amplio.

La planta del limón no es compatible con tierras ácidas, por eso el pH del terreno en el que se desarrollen ha de estar entre el 5,5 y el 6,5, para saber exactamente cuál es el pH que tienen se debe de medir, con unos instrumentos que se pueden adquirir en las tiendas especiales de plantas y jardinería. Si la tierra resulta demasiado ácida la manera de contrarrestarla es regándola una vez cada mes con café o té frio, solos sin añadirles nada.

La planta debe además estar bien nutrida, para ello se debe de hacer una especie de zanja cerca y rellenarla con compost que esté seco, y regarlo con un fertilizante adecuado, de esta manera te asegurarás de que los limones crezcan fuertes y en buen estado. El fertilizante puede ser humus de lombriz o compost, que se debe de añadir dos veces al año, y que siempre ha de ser de tipo orgánico. La planta se debe regar cada 2 o 3 semanas, con un fertilizante que se sea de tipo soluble en agua, y que tenga presenten sobre todo dos minerales, que son el magnesio y el potasio.

En el caso de que el clima en el que vives no tenga el clima adecuado, y el limonero esté dentro de una casa o un vivero, los nutrientes que se le deben de añadir, deben ser específicos de plantas de interior.

Además, el limonero se debe de regar con una mezcla hecha con dos litros de agua y una cuchara de sal de Epson. Si el limonero no es tan grande puede ser un litro de agua en vez de dos, o apartar la mezcla para el siguiente mes.

¿Cuánto tiempo tarda en dar sus frutos?

 

El limonero requiere de su tiempo, que suele ser largo, para dar sus correspondientes frutos, en ocasiones hasta los cinco años no aparece ningún limón, incluso pueden llegar a los 10 o los 15 años para poder conseguirlo.

 

 

¿Te ha gustado?