El rábano tiene diversas propiedades beneficiosas para nuestra salud. Actúa muy bien como ayuda para mantener el correcto funcionamiento del hígado, controla la tensión arterial y ayuda a limpiar los riñones y las vías urinarias. Como información nutricional, contiene una cantidad bajísima de grasas, con 0,1 gramos por cada 100. Además, es una buena fuente de fibra, antioxidantes, vitaminas C, B y K y minerales como el sodio, el fósforo o el magnesio, entre otros. En Don Cómos te enseñaremos cómo y cuando sembrar rábanos.

Originario en su día de Eurasia y del Mediterráneo oriental, el rábano  o nabo es una planta conocida por todos. Perteneciente al género Raphanus dentro de la familia Brassicaceae, se cultiva alrededor de todo el mundo por sus raíz comestible, que puede ser blanca, roja o negra.

Por su sabor ligeramente picante y su textura crujiente, podrás usar el rábano en una infinidad de formas. Desde salteado o asado, como casi todas las verduras, hasta estofado o en forma de chips e incluso como salsa.

Debido a su corto ciclo de cultivo y al poco espacio que requiere, es una de las opciones más sencillas para los aficionados a la jardinería. Ese ciclo de cultivo varía entre las 3 y las 6 semanas, dependiendo de la variedad de rábano que elijamos. Si te interesa saber cómo y cuándo sembrar rábanos, más adelante te lo explicamos paso a paso. Así, podrás conseguir cultivarlos incluso en tu propia casa o jardín.

¿Que necesitas para y cuándo sembrar rábanos?

Para sembrar y cultivar rábanos, necesitarás los siguientes elementos:

  • Tierra.
  • Agua.
  • Semillas de rábano.

Instrucciones para y cuándo sembrar rábanos

Como explicamos anteriormente, el rábano es una planta con pocas necesidades en cuanto a espacio. Necesitarás que el suelo tenga una profundidad mínima de 10 cm. Éste debe ser un suelo nutrido y bien drenado, como la tierra de cualquier huerto. También es válido el sustrato universal, que podrás encontrar en una infinidad de tiendas. Los rábanos se pueden sembrar durante casi cualquier época del año, aunque las más adecuadas suelen ser la primavera y el otoño.

Plantas de rábano poco después de germinar

La siembra

En primer lugar, realiza surcos en la tierra donde vayas a sembrar los rábanos, de 1 a 1,5 centímetros de profundidad y separados de 8 a 12 centímetros entre ellos. Después coloca semillas dentro de los surcos, separando cada una alrededor de 5 centímetros. Cúbrelas con la tierra o el sustrato y riégalas para que el suelo se mantenga húmedo.

Los cuidados

Las plantas de rábano comenzarán alrededor de los 10 días después de su siembra, alcanzando el estado óptimo para su cosecha entre 3 y 6 semanas tras la misma.

Procura que el suelo esté siempre húmedo, pero sin regarlo en exceso. Si no riegas las plantas lo suficiente, después tus rábanos tendrán un sabor más picante. Por el contrario, si las riegas demasiado, puedes provocar enfermedades, pudrición o que el rábano se rompa. Además de la humedad, será importante que tus plantas reciban una cantidad regular de luz solar, como mínimo 4 horas diarias.

Además del riego, deberás tener en cuenta las plagas (en especial de pulgones y larvas) y las malas hierbas, revisando estos aspectos unas dos veces por semana. Las plagas y enfermedades más comunes son:

  • Oruga de la col: normalmente, con retirarlas de las hojas es suficiente.
  • Caracol: el mejor método para retirarlo también suele ser el manual.
  • Pulgón: un buen (y ecológico) remedio es pulverizar sobre las hojas una mezcla de agua y jabón biodegradable.
  • Mildiu velloso: se trata de un hongo que produce manchas amarillentas en las hojas de la planta, que se van volviendo marrones y finalmente se secan. Un remedio natural puede ser el pulverizar sobre las hojas una infusión de ajo (50 gramos de ajo en un litro de agua) diluida en una parte por cada 4 de agua. Debe aplicarse a pleno sol y durante varios días seguidos.

La cosecha

Para saber si tus rábanos están listos, tendrás que retirar un poco de tierra de alrededor de la planta y comprobar su tamaño. Alrededor de 2-2,5 centímetros de diámetro es el más óptimo para ser cosechado. Para ello, deberás tirar del rábano hacia arriba, sujetándolo por la parte inferior de sus hojas. Si el suelo está demasiado comprimido, puedes ayudarte de una pala pequeña. Una vez cosechados tus rábanos, los tendrás que lavar con agua para retirar la tierra sobrante, y ya estarán listos para su consumo.

Consejos para y cuándo sembrar rábanos

  • Si repites la siembra cada 15 días, pero sembrando sólo unas pocas plantas, tendrás rábanos frescos durante toda la temporada.
  • Es aconsejable que consumas tus rábanos en los 15 días posteriores a su cosecha, con el objetivo de que aún conserven su sabor y textura.
  • Los rábanos recién cosechados y los más pequeños tienen un sabor menos picante y contienen más nutrientes.
  • Existen más de 50 variedades de rábanos. Prueba sus distintos sabores y tamaños en la infinidad de recetas en las que se incluyen..
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