El minimalismo nace como una corriente artística que se expresa a través de reducir los elementos de una composición a lo más básico y elemental, eliminando lo que se pueda considerar sobrante o accesorio para lograr una expresión artística esencial y pura.

Con el tiempo, el minimalismo se extendió y fue adoptado como una forma de cultura de vida y sus principios se aplicaron a distintas áreas o aspectos, entre ellos la jardinería.

Los grandes y frondosos jardines tradicionales son hermosos, están llenos de vida y proporcionan horas de placer, sin embargo en ocasiones las personas no cuentan con el tiempo que requiere su cuidado o bien no tienen el espacio necesario.

Un jardín minimalista es la opción ideal para aquellas personas que desean tener en su hogar su propio espacio verde y natural para relajarse o convivir con amigos y familia, sin dedicar demasiado tiempo a su riego o cuidado y ocupando el área que cada tipo de vivienda pueda permitirse.

Los jardines minimalistas pueden ser considerablemente pequeños o no, esto dependiendo el estilo que se le pretenda imprimir.

La esencia de un jardín minimalista es generar sentido y brindar la experiencia natural, relajante y divertida del espacio verde con una propuesta de valor simplificada apelando a colores puros, líneas simples y áreas delimitadas, inspirado en el paisajismo y las estructuras zen que le dan al espacio un ambiente moderno y de relajación.

Esto no significa que sea necesario tener conocimientos especiales de diseño, jardinería o paisajismo para poder crear un espacio con estas características en el propio hogar, basta con seguir las pautas básicas y seguir el gusto individual o las necesidades del espacio.

¿Que necesitas para crear un jardín minimalista?

  • Espacio
  • Plantas de bajo mantenimiento
  • Elementos decorativos
  • Piedras decorativas

Instrucciones para crear un jardín minimalista

Antes de iniciar con la creación de jardín minimalista, vale la pena que se defina si este tipo de jardín es el más apropiado. El espacio minimalista no será un área verde de la que se pueda esperar frutos o una naturaleza vibrante: se reducirá al mínimo las necesidades de limpieza lo que implica eliminar las plantas que suelten mucho follaje o tengan flores que necesiten de poda.

Este tipo de decoración es apropiada para personas que pasan una gran cantidad de tiempo fuera de casa, ya sea por un trabajo demandante o una vida de viajes constantes, que prefieren que el espacio en que viven les dé un espacio de relajación y reflexión sin que por esto requiera una limpieza constante.

Primer paso: Elegir los colores

El espíritu minimalista busca que la decoración sea armoniosa en todos sus aspectos y de principio se deberá definir la paleta o gama de tonalidades que se utilizaran en el espacio, los cuales marcan la pauta para el tipo de plantas y elementos decorativos que se implementarán.

Generalmente se utilizan paletas de tonos naturales o neutros, inspirados en la naturaleza misma, que son de fácil combinación y dan un aspecto relajado y sofisticado.

Aunque un espacio personal debe crearse de acuerdo a los gustos individuales de su creador o usuario final, no se recomienda la implementación de colores estridentes o contrastantes en este tipo de jardines, ya que se rompe la concordancia de la decoración con el espíritu minimalista.

Segundo paso: Delimitación de áreas verdes y selección de plantas

Puede sonar contradictorio, pero lo esencial de un jardín minimalista no es el área verde. Estos espacios se crean con una idea de funcionalidad, aderezada o enriquecida con plantas y arbustos en su mínima expresión.

Es indispensable antes de iniciar con la creación del jardín, realizar un plano del área elegida y plasmar las áreas a las que estará limitada la vegetación.

Estas áreas verdes deberán ser de fácil acceso para su cuidado y saltar a la vista desde cualquier ángulo del jardín minimalista, buscando priorizar la simetría y la funcionalidad: un espacio minimalista busca una geometría simple sin bordes difusos.

De ser un área abierta o sin techo, podrán considerarse parte del espacio verde algunas paredes o colocarse arboles de gran altura. Siempre recordando que las expresiones van reducidas a lo elemental.

Las cantidad de plantas o arbustos que se utilizan en un jardín minimalista varía de acuerdo al espacio y la predominancia que el creador pretenda darle.

Es válido incluso manejar una sola planta de gran tamaño o belleza que domine el área centralmente. Las opciones en cuanto al tipo de vegetación a utilizar son muy variadas: desde el tradicional césped que casa magnifico con cualquier elemento natural decorativo hasta plantas exóticas.

Existen tendencias en que se busca la armonía utilizando diversos tipos de plantas siempre y cuando sean de la misma tonalidad, así como tendencias contrarias que se limitan a un solo tipo de vegetación con diferentes gamas de color.

Es posible también si el espacio lo permite, delimitar el espacio verde con macetas y jardineras sobrias que permitan que las plantas tomen un rol protagónico en espacios centrales o móviles.

Si se ha decidido sacrificar una parte del mantenimiento del jardín y se colocan plantas con floración, se aconseja que en este caso si se tome mucho en cuenta los colores de las flores de las plantas para que no arrojen una sorpresiva nota de color que contraste con el resto de la decoración. Es preferible elegir flores de color blanco o neutro.

Tercer paso: Elegir los elementos decorativos

Un elemento esencial en la planeación de un jardín minimalista son las piezas artísticas que armonicen con el espacio. Será importante que se limite a una o dos piezas de gran impacto y originalidad o belleza y que sus colores y materiales estén en armonía con el resto del jardín.

Pueden incluirse grandes rocas, troncos o directamente cuadros y esculturas, de acuerdo al gusto y capacidad del creador o usuario final.

Cuarto paso: Establecer los materiales predominantes

Para dar la idea de continuidad y armonía, es importante que los elementos decorativos, mobiliario y estructuras sean de materiales concordantes y similares.

Cómo crear un jardín minimalista

El minimalismo juega con texturas pero jamás de una manera abrupta o burda. Por ejemplo, se puede crear un espacio donde predominen los materiales naturales en el cual tendríamos dos o tres tipos de madera de distinta textura pero misma paleta de color y uno o máximo dos elementos de piedra natural.

O bien, se pueden agregar elementos industriales los cuales no están en discordancia con el minimalismo si son manejados de manera elegante y con sencillez.

El vidrio, concreto y acero son elementos que pueden combinarse para dar un aspecto moderno y funcional a un espacio mientras se mantengan en la misma gama de color de la vegetación.

Consejos para crear un jardín minimalista

Una de las características más tradicionales de los jardines minimalistas, es la inclusión de alguna fuente serena, estanque o cama de agua que ayude a dar el sentido de relajación o santuario del área.

Este elemento debe manejarse cuidando que no sea estruendoso ni rompa con la serenidad del ambiente en general.

Aunque es un elemento tradicional del jardín minimalista, si por cuestiones estructurales no es posible colocar agua en el área bien se logra el efecto ondulante de luz con luces tenues en esquinas o rincones específicos del jardín, que adicionan visualmente espacio y luminosidad.

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