Tener plantas en casa puede ser algo que te puede dar muchísima vida a tu salón, a tu jardín y a tu dormitorio. Sin embargo, para tener la casa llena de plantas deberás aprender a cuidar las plantas, ya que esto marcará sin duda la diferencia.

Cuidar las plantas es algo que sabe hacer mucha gente, ya que el mundo está lleno de personas que tienen a su cargo millones de plantas, las cuales pueden hacer compañía, pueden crear un gran olor y pueden hacer que esta persona se sienta realizada a si misma por el cuidado de las mismas.

Sin embargo, estas personas no nacieron sabiendo, ya que cuidar las plantas es una cualidad que todos podemos aprender si dedicamos el suficiente esfuerzo a ello obviamente. Mantener el cuidado de las plantas puede ser realizado por cualquier persona porque hay plantas para todos.

Con esto quiero decir que hay un millón de tipos de plantas, las cuales nos pueden servir para plantar en el sitio que queramos. Vamos a tener plantas de interior, plantas de exterior, plantas específicas para jardín, plantas para primavera, plantas para el verano y plantas para el techo o la tierra.

De esta forma, podrás conseguir una planta perfectamente adaptada a tus necesidades, la cual te permitirá cuidarla de la forma que a ti te apetezca. Sin embargo, aunque haya miles de tipos de plantas, todas tienen algunos denominadores comunes que hace que se deban conocer para poder cuidar a esta planta de la forma correcta.

Por ejemplo, vamos a tener que regar todas las plantas, sólo que unas más que otras. Vamos a tener que dar luz solar a estas plantas para que estas puedan tener la fotosíntesis y vamos a tener que dejar que estas consigan las sales minerales a través del abono.

De esta forma, vamos a lograr tener unas plantas que se cuidan de forma similar y si sabemos lo básico, estamos listos para empezar con el cuidado específico de un tipo de planta. Si no sabes cuales son las pautas básicas para empezar, no te preocupes, ya que vamos a ver ahora mismo como cuidar las plantas y empezar a hacerlo ya.

Instrucciones para cuidar las plantas

  1. El agua:
    Lo primero que debemos conocer a la hora de cuidar las plantas es que el agua es una de las partes fundamentales para poder tener una planta en buen estado. El agua es un elemento necesario para todos los seres vivos y por este motivo, debes tener en cuenta que todas las plantas necesitan riego. La planta usa el agua para hacer la fotosíntesis, pero también bebe agua como los humanos, ya que las hojas y todo eso están hechas de agua en parte. Por este motivo, debemos conocer a nuestra planta, para saber la cantidad de agua que necesita. Si le damos agua insuficiente, vamos a conseguir una planta mustia y sin color, que se puede marchitar. Si en cambio le damos demasiada agua, vamos a tener una planta ahogada y que se muera, tal y como si a nosotros nos ahogan en una piscina de agua y no podemos beber todo el agua. Esto es específico de cada planta, ya que no necesita la misma agua un nenúfar, que un cactus, aunque todos necesitan algo, porque sino morirán.
  2. La luz solar:
    El siguiente paso es la luz solar, ya que la fotosíntesis necesita luz del sol y dióxido de carbono para poder acabar la fotosíntesis. El dióxido de carbono siempre está presente en el aire, el cual se crea cuando los seres vivos respiran y por este motivo, debemos preocuparnos de la luz del sol, que es la más difícil de conseguir. La luz del sol se consigue por incidencia de la radiación solar sobre la planta, la cual puede ser de forma directa o indirecta. Aunque todas las plantas necesiten algo de radiación solar, no debemos tampoco pasarnos, ya que si ponemos demasiada radiación solar a las mismas, vamos a notar como las plantas se pueden terminar muriendo y quemando. Si en cambio tienen pocas, las plantas no tendrán energía para hacer la fotosíntesis y se morirán. Por esto, debes conocer tu planta en cuestión y darle la cantidad justa y necesaria, para que la planta pueda realizar la fotosíntesis sin llegar al quemado y dañado de la misma en el proceso, siendo esto algo que puede variar muchísimo de un tipo de planta a otra, ya que no es ni parecido en una planta de interior o en un girasol.
  3. El fertilizado:
    El fertilizado es la forma más rápida que tiene la planta para poder obtener nutrientes, ya que una tierra bien fertilizada, nos permitirá obtener nutrientes de forma rápida a través de las raíces de la planta. Las sales minerales son esenciales para el cuidado de la planta, ya que esta las necesita para poder tener un estado óptimo de salud, sin embargo, como todo en esta vida ,no necesita demasiado abono para poder sobrevivir. El abono es un compuesto, que puede ser mineral u orgánico, que da a la planta las sustancias necesarias. El abono puede ser natural, hecho con heces animales o sintéticos, que es el que venden en la tienda. En cualquier caso, se echa en la tierra y hace que las plantas puedan coger las sales minerales que han sido añadidas a la tierra. En este caso, depende también de la planta la cantidad y la frecuencia a abonar, así que de nuevo, nos debemos informar para conseguir exactamente todo lo que buscamos y lograr así la perfección en este caso, logrando así hacer la fotosíntesis de la forma correcta.
  4. El trasplante:
    En algunos tipos de plantas, la planta crecerá demasiado y esto hará que necesite ser transplantada. El trasplante es el cambio de una planta de un lugar a otro. Esto puede ser desde un tiesto más grande a uno más pequeño,  a desde un tiesto grande a un jardín. El caso es que normalmente se hace de un sitio pequeño a uno mayor porque la planta ya no cabe en su sitio y necesita un nuevo lugar. Sin embargo, la planta se debe cuidar de la forma correcta, ya que si esto se hace de la forma incorrecta, la planta podría romperse por el camino. Nosotros aquí hemos hecho infinidad de artículos para que aprendas a trasplantar las plantas y de esta forma, conseguir un trasplante sin dañar la planta y sin que haya problemas. Desde plantas de interior, a otras como los cactus y muchos más.
  5. Las plagas:
    Finalmente, tenemos un enemigo que puede dañar tus plantas para siempre. Se trata de las plagas, es decir, otros seres vivos que tratarán de comerse y parasitar tu planta. La mayoría de estos son de origen animal e invertebrado, concretamente insectos, anélidos o arácnidos que tratarán de usar tu planta como alimento. Sin embargo, hay de más tipos, como hongos parasitarios o incluso algunas bacterias. Aunque cada caso sea personal, normalmente la mejor forma de acabar con todas las plagas es a través de los pesticidas,  los cuales son unos productos que logran acabar con los insectos sin dañar la salud de nuestra planta, algo que sin duda es importante para evitar el daño total en las mismas y a su vez acabar con la plaga en cuestión.
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