El poto es una planta común que casi todo el mundo al que le gusten las plantas ha tenido en su hogar alguna vez. Sus hojas son de color verde brillante pero con manchas combinando un verde más claro con uno más oscuro con un poco de amarillo.

El poto es una planta de interior colgante o trepadora. Se utiliza mucho en balcones porque es una planta que se puede colgar y guiar sus ramas por donde queramos.  Le podemos ir poniendo una caña o cuerda por donde queramos que haga el recorrido y ella sola se irá agarrando con sus raíces volantes.

Se reproduce y crece sin cuidados, al menos aparentemente.  Pero en el artículo de hoy, te vamos a contar una serie de trucos que has de tener en cuenta y así podrás aprender un poco más de cómo cuidar un potos.

¿Que necesitas para cuidar un potos?

  • Poto.
  • Esqueje.
  • Tiesto.
  • Sustrato.
  • Regadera con agua.
  • Pulverizador.
  • Trapo húmedo.

Como cuidar un potos

Instrucciones para cuidar un potos

  1. Si una planta de poto recibe mucha agua salen manchas blancas en las hojas. Esas manchas son un hongo. Esto se produce cuando hay demasiada humedad y calor.
  2. Se recomienda que la planta esté en un ambiente de entre 13 y 24 grados centígrados, date cuenta que es una planta tropical.
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  3. Nunca dejes un plato con agua debajo del poto, provocamos de nuevo que tenga esa humedad porque la planta se está autoregando constantemente, por lo que de nuevo le saldrán los hongos que comentábamos  en el punto anterior. Con lo que finalmente, se pudrirá por exceso de agua ya que el poto es un depósito de agua en sí mismo.
  4. Nada de luz directa. Este tipo de luz amarillea la planta por lo que ha de tener luz indirecta.
  5. Riega la planta cuando el sustrato o la tierra estén completamente secos.
  6. Los tallos pueden llegar a medir hasta dos metros de longitud. Pero no es conveniente dejarlos tan largos. Para ello hay q despuntarlo para que saquen brotes nuevos y la planta gane en frondosidad.
  7. El abono se le proporcionará en la primavera y el verano. Para ello basta con unas barritas de abono especial para plantas de hoja verde. Se le echará la barrita cada 15 ó 20 días, sobre todo en época de crecimiento. La barrita se clava en el sustrato, que se irá deshaciendo a la medida que le vayamos regando.
  8. La reproducción es muy fácil. Cortamos un esqueje.  El tallo se cortaría por debajo del nudo. Elimina las hojas de la zona baja y deja dos hojas o tres en la parte de arriba. Lo metemos en agua y cuando salga la raíz  lo metemos a tierra. Para ello esparciremos un poco de arcilla en la base de la tierra para que tenga drenaje. A continuación le pondremos sustrato que esté muy suelto. Haz un hueco con los dedos para hacer hueco. Entierra la raíz en el sustrato. Ahora añade un poco más de sustrato. Aprieta bien el sustrato para que ancle bien la raíz y no queden huecos. Riégalo.
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  9. El poto necesita humedad ambiental y con el calor de las casas conviene pulverizarlo a menudo.  Con un pulverizador echa agua en las hojas y de esta manera evitamos que le salgan manchas marrones.
  10. Con un paño húmedo limpia las hojas  para evitar que se acumule el polvo sobre ellas. De esta manera la planta respirará mucho mejor.

Consejos para cuidar un potos

  • El problema del hongo es que no se queda en el poto, sino que si tenemos otras plantas en casa éstas pueden acabar teniendo hongos también, aunque sean de otra especie.
  • A la hora de trasplantar se pueden utilizar las hormonas de crecimiento para que salgan las raíces antes, pero como es una planta muy sencilla es recomendable que ella las saque de forma natural metiendo el esqueje en el agua.
  • En el caso que desees que tu poto esté más tupido, que tenga más hojas, y que no ramifique en colgantes. Deberás ir podándolo alrededor de la planta.  Cuanto más se pode se estimula el crecimiento de la planta. Ten en cuenta que el efecto de la poda no será inmediato. Para que su follaje sea abundante deberán pasar de tres a cuatro años.
  • Recuerda no riegues en exceso la planta o comenzarán a aparecer manchas marrones en las hojas, que harán que éstas se sequen y mueran. Lo usual es regarla cada cinco días en verano y cada diez en invierno. Pero siempre comprueba la humedad de la tierra y sólo riégala si ésta está completamente seca.
  • Si no está colgada también puedes usar un plato y en el colocar piedras. Ahora si podrás echar agua en el plato. Lo que hará que mantenga la humedad al evaporarse el agua de este plato, pero la planta no podrá absorber el agua al estar levantada sobre las piedras.
  • No es conveniente cambiarla a menudo de maceta. La primera vez que la cambies procura que sea al de dos años.
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