Aprender cómo cultivar aguacates es algo que puede ser muy interesante, debido a que el aguacate es una de las plantas más deliciosas y nutritivas que existen.

El aguacate es una planta cuyo fruto es uno de los más famosos que existen. Este fruto, es rico en vitaminas y grasas saludables, teniendo además un sabor espectacular que seguro que te encanta y ya conoces.

Tener una planta de aguacate puede tener muchas ventajas, ya que además de que no se hace muy grande, puede darte frutos y ser una planta bonita para tu casa. Cultivar una planta de aguacate en un tiesto es fácil y sencillo, así que cualquier persona puede hacerlo.

De esta forma, cultivar una planta de aguacate es una buena forma de enseñar a los niños el amor por la naturaleza, ya que como verás a continuación, esto es cosa de niños en realidad. Tan sólo necesitarás una semilla del aguacate, la cual sacarás de cualquier aguacate maduro, además de agua, un poco de tierra y fertilizante a partir del segundo año.

Si nunca has plantado, no te preocupes, ya que con lo que aprenderás aquí, es más que suficiente. Si sigues leyendo y miras las instrucciones que te tengo preparadas para aprender a cultivar aguacate, verás cómo puedes tener tu propio pequeño jardín de aguacates en casa de una forma muy fácil.

Instrucciones para cultivar aguacates

  1. Condiciones para el cultivo del mismo:
    Lo primero que vamos a ver, es que se cumplan todas las condiciones para cultivar el aguacate, las cuales se deben mirar muy bien para poder cumplir perfectamente con el objetivo de cultivar el aguacate. Si no tenemos en cuenta las condiciones, podríamos tener un montón de problemas para cultivar e incluso se nos podría morir la planta. Tenemos 4 condiciones que debemos cumplir, las cuales son el calor, la luz del sol, tener una buena tierra y finalmente el PH

    1. Lugar cálido, sin frío ni heladas:
      En primer lugar, vamos a ver que lo estemos haciendo en un lugar cálido, ya que los aguacates no soportan los lugares fríos. De esta forma, a menos que dispongas de un invernadero, olvídate de cultivar aguacates en el norte, porque el frío y las heladas pueden destruir completamente la planta. Si vives en un lugar cálido, como por ejemplo Andalucía, no vas a tener ningún problema para cultivarlos, ya que cumple perfectamente con lo que se pide.
    2. Luz del sol indirecta y parcial:
      Además de preocuparnos por tener un lugar cálido, la luz debe estar presente, pero ojo, una cosa. La luz del sol debe ser parcial, es decir, que no le debe dar la luz todo el día, sino solamente algunas horas. Lo mejor es colocarlo en algún sitio como un alféizar, para que, de esta forma, solamente le dé la luz durante unas horas al día, para que así, la planta no se queme. Por supuesto, si vives en un lugar donde no hay luz del sol, ya te puedes olvidar.
    3. Tierra suelta con buen drenaje y rica en nutrientes:
      La tierra en la que se cultiva esta planta, debe de estar suelta, es decir, ser una tierra que sea finita. Además, debe ser rica en materia orgánica y nutrientes, para que así, el aguacate tenga la energía suficiente para crecer.
    4. Ph de la tierra bajo:
      Finalmente, el PH de la tierra debe de ser bajo, porque un PH demasiado elevado podría estropear la planta. Trata de que el PH sea alrededor de 5, así conseguirás que sea correcto su uso.
  2. Germinar la semilla sacada de un aguacate maduro en un vaso de agua:
    Ahora, vamos a germinar la semilla en un vaso de agua, o en un vaso de yogur, como cuando nos mandaban plantar algo cuando éramos pequeños. Debemos coger la semilla y germinarla ahí con agua, para que suelte las raíces. De esta forma, vamos a iniciar lo que se llama la etapa inicial del cultivo, la cual es la etapa en la que tenemos que tener más cuidado.
  3. Cuidados durante la etapa inicial:
    En primer lugar, vamos con la etapa inicial, una etapa que suele durar de dos a seis semanas, en la cual vamos a tener que tener cuidado. En primer lugar, tenemos que recargar el agua cada 3 días, para asegurarnos de que la planta tiene todo lo necesario para crecer. En las primeras fases, no va a necesitar tierra, así que no hará falta poner nada dentro del vaso.
  4. Recortar el tallo cuando supere los 14 cm:
    Durante la semana inicial, vamos a ver cómo crece el tallo de la planta, algo que nos dirá cuando debemos trasplantar. En cuando supere los 14 centímetros aproximadamente, debemos podar la planta, recordando el tallo unos centímetros para que no se haga demasiado grande.
  5. Plantar la semilla en un tiesto unas semanas después:
    Cuando haya crecido el tallo, significará el fin de la fase inicial, así que vamos a trasplantar la planta a un tiesto un par de semanas después de haber podado. De esta forma, vamos a hacerlo en un tiesto, el cual debe tener ventilación por debajo para poder colar el agua, como veremos después. Recuerda dejar la parte superior de la semilla expuesta al plantar, pero las raíces en el interior. En este artículo te damos más información sobre cómo plantar aguacate.
  6. Cuidados después de plantar:
    Ahora, vamos con los cuidados después de plantar, los cuales son los más importantes de todo el proceso, porque son los que tenemos que seguir realizando a lo largo de los años. En primer lugar, debemos regar de forma continua, pero sin que el agua sea abundante, ya que podríamos ahogar a la planta. Riega la planta a diario, pero con poca cantidad. En segundo lugar, debes podar las hojas cada 14 cm de crecimiento de la misma forma que lo hemos hecho con el tallo. En tercer lugar, debemos echar fertilizante una vez al mes a partir del primer año de vida, es decir, que el primer año no debemos echar nada, pero después abono y fertilizante para recargar los nutrientes de la tierra. Finalmente, debemos vigilar las acumulaciones de sal y drenar una vez al mes la tierra, para así, evitar que haya demasiada sal.
  7. Dar un poquito más de sol a la planta para aumentar su aguante:
    Este es un truco poco conocido, pero que funciona muy bien para fortalecer la planta. Una vez haya crecido, vamos a exponer un poco más al sol la planta, para que, de esta forma, pueda ir desarrollando una especie de aguante o resistencia al sol. Incluso si lo haces bien, podría llegar a soportar la luz de forma continua y directa. Sin embargo, recuerda que debes hacerlo de una forma muy gradual y controlada, para que así no se quemen las hojas de la planta.
  8. Desparasitar:
    Ni siquiera el aguacate se libra de los parásitos, en este caso de las chinches, las cuales pueden llegar a dañar la planta para siempre. En cuanto veas unas manchas amarillas, significará que tienes a ese enemigo en casa. Para eliminarlo, debes comprar pesticida comercial para chinches, el cual no tendrías que tener problemas en encontrar en cualquier floristería de tu barrio. Echa un poquito y lograrás acabar con todos los chinches.
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