La fresias, hybrida o freesia, es una planta tuberculosa que tiene su origen en Sudáfrica, es perteneciente a la familia iridácea; hay una gran variedad y una buena combinación en sus colores; su cultivo es sencillo y sueltan un perfume intenso; estas flores se podría decir que no son tan sumamente populares como deberían ser, continúa leyendo cómo cuidar fresias

Hay aproximadamente 14 especies de fresias; las bombillas de esta flor son cultivadas principalmente con el propósito de corte; cabe destacar que las 14 especies provienen de África y 12 de éstas exactamente de la Provincia de Capa ubicada en la parte sur del África, así que las otras dos quedarían en la parte tropical de este continente.

Las flores de esta planta tienen una buena fragancia; en su mayoría son de color amarillo o blanco,  siendo los colores de origen natural, aunque hay otros colores debido a las modificaciones tanto científicas como naturales, entre los que encontramos lavandas, azules, rosadas, rojas y algunas inclusive con dos colores.

Las flores son sostenidas por racimos en forma de espigas; su belleza hace que se convierta en la favorita de muchos cuando llega la primavera, éstas son de forma acampanada, miden más o menos unos 4 centímetros de largo y crecen en forma de inflorescencias.

Su perfume es utilizado en lociones y jabones; el extracto de esta planta, sin necesidad de echarle alcohol es de alta duración, por lo que sus aceites son muy buenos en el uso de la aromaterapia, aceites hechos para hacer masajes, aceites para el baño, velas que son aromáticas y como perfume para el cuerpo;  también como regalo en una ocasión especial; por otro lado esta flor representa la inocencia.

Su nombre latino o científico es freesia hybrida, su nombre vulgar es fresia o fresilla, su nombre viene en honor a un médico naturista llamado T. Freese, el cual vivió en el siglo XIX; esta planta crece a partir de bulbos y llega a los 30 centímetros de altura, sus hojas son de un oscuro verde y son estrechas, éstas miden aproximadamente 15 centímetros de largo.

Esta flor cuando se corta y se pone en floreros como decoración, dura mucho y suelta un agradable aroma.

Se puede sembrar tanto en macetas como en terreno de rocallas; esta flor es más de exterior, pero no quiere decir que no se puede cultivar dentro de la casa en un tiesto.
Fresias: Cómo cuidar fresias

Conseguir las fresias

Puedes conseguirlas con algún conocido o vecino que ya las haya plantado un año antes, o también puedes irlas a comprar en algún vivero o donde sepas que venden esta clase de matas; cuando lo hagas tómate tu tiempo para que de esta manera no te quedes con la primera que te entreguen, sino que busques una que esté bonita, sin enfermedades, con hojas y tallos en buen estado, busca llevarte la mejor.

Plantación de la fresias

Según el momento en que se planten pueden florecer cuando se esté finalizando el invierno  o durante la estación de primavera, si la plantación  se hace ya avanzado el otoño, o tener fresias florecidas en el verano si procedemos a plantarlas en primavera.

Se aconseja que la plantación de los bulbos se haga en la época de otoño en un clima que sea templado y si se va a hacer en primavera, en un clima que sea continental donde no haya fuertes heladas.

Se deben plantar a una profundidad de aproximadamente 7 centímetros y si se van a sembrar varias plantas, que haya un espacio de 10 centímetros entre cada una, si éstas se plantan en grupo quedarán mucho mejor.

Puedes sembrarlas en forma de hilera, si lo que buscas es crear una especie de segmento en tu jardín.

Si se van a plantar en una maceta (matera), también se recomienda poner varias, según el tamaño de este recipiente, pues recordemos que ya mencionamos que es mejor sembrarlas en grupo, de esta manera su efecto será mejor.

Iluminación

Esta planta se debe poner en semisombra, pues si se pone en todo el sol, es posible que sus flores se deterioren, sobre todo si es en clima de altas temperaturas.

Esto no quiere decir que no les guste recibir algo de sol directo, pues es bueno para ellas, sólo que no debe ser en las horas más picantes y pesadas de sol.

Temperaturas

No son resistentes a las heladas, aunque hay algunas personas que han tenido una experiencia diferente con esto.

Las fresias que tienen su florecimiento en el invierno deben tener una buena protección para que se desarrollen bien; recordemos que hay algunas que florecen cuando se finaliza el verano.

Presta entonces atención al clima donde vayas a estar, ya sea que las vayas a sembrar en macetas o suelo, en el exterior o en interior, necesitarán de un clima preferiblemente cálido o templado.

Suelo

Necesitan de un suelo que sea un poco ácido y con mucha materia orgánica.

La tierra donde vayas a cultivar tus fresias debe ser aireada, liviana y muy importante que cuente con un drenaje bueno, si le agregas turba y que sea rubia, mucho mejor será.

Debes desinfectar la planta y toda la zona de alguna posible enfermedad de tipo vegetal; reduce el contenido de sales y busca abonar y nutrir el suelo de manera regular, especialmente cuando se vaya a traspasar o antes de ser sembradas.

Riego

Durante la época de la brotación y de la floración se debe hacer cada 2 días o 3, después es bueno que hagas que tus plantas entren en algo llamado un receso vegetativo, para ello deberás disminuirles más el agua y regarlas aproximadamente cada 5 días.

El riego entonces debe ser moderado, ya sea que se haya sembrado en macetas o en la tierra, y hay que hacerlo de acuerdo a las condiciones que tengan el clima y la tierra, pero lo que sí es cierto, es que no les gusta el agua en exceso; siempre hay que velar y estar pendiente de que la tierra no se vaya a secar del todo y tampoco de que se emparame.

Abono

Se debe abonar antes de la floración, con algunas semanas de antelación; puedes utilizar abonos y fertilizantes comerciales, aunque los caseros les encantan.

Los bulbos

Cuando el follaje esté seco deberás desenterrar sus bulbos para que luego los conserves en un ambiente que sea seco, pero a la vez fresco, y así hasta el otoño para que vuelvan a ser plantadas; por lo general no se aprovecha esto y se suelen botar debido a que sus flores se caen.

Haz esto de esta manera: cuando la temporada haya llegado debes hacer que los cromos descansen dentro de la tierra regándolos sólo un poco, y cuando haya llegado el fin de año, desentierra los bulbos, luego procede a sacudirlos en seco,  después los envuelves dentro de un papel periódico y los metes dentro de una caja, la cual debes almacenar en un sitio templado y húmedo hasta el año que viene, la humedad debe ser aproximadamente del 70% y los grados 28 °C.

Flores

El mejor instante para que esta planta haga su floración es entre el inicio y a mitad de invierno; en este momento puedes cortar sus tallos (vástagos) con las flores que más maduras estén, para que las pongas en floreros y decores tu casa, o también para lograr perfumar los espacios interiores.

Es importante que si vas a usar flores cortadas, que tomes un florero o jarrón que esté limpio, luego lo llenas con agua del grifo (canilla, llave) que esté a temperatura del ambiente; cuando las vayas a cortar hazlo con unas tijeras o un cuchillo afilado limpio, procede a hacerlo en diagonal a unos 4 centímetros. Existen abonos que son especiales para las flores que ya están cortadas, para que se prolonguen más; cuando las tengas en un florero no las deberás poner en todo el sol, ni cerca a fuentes de calor, recuerda cambiar el agua regularmente; y si tienes un frutero tampoco las debes poner cerca, aunque no lo creas hay un motivo para esto, las frutas emiten un tipo de gas llamado etileno y éste hará que tus flores se marchiten más rápido.

Enfermedades

Realmente no es una planta que se vea a menudo afectada por diferentes enfermedades y parásitos.

Multiplicación

Se hace ya sea por semillas o por la división de los bulbos.
Si vas a hacer la multiplicación por medio de semillas, deberás poner éstas en invernaderos durante el invierno, o también en primavera para que después se puedan trasplantar cuando llegue el otoño, para ya dejarlas en el que será su hogar.

Hacerlo por medio de la división de bulbos siempre será una forma más fácil; esto lo podrás hacer si ya tienes fresias en tu jardín, para esto lo que tendrás que hacer es tomar las plantas madres y quitarles sus bulbos, esto lo deberás hacer una vez haya terminado su floración y las hojas se hayan comenzado a poner de color amarillo. Los bulbos que has retirado son más pequeños, deberás guardarlos para que los siembres luego entre el mes de febrero y el mes de mayo.

Nota

De verdad es una planta bastante bonita, además de aromática; si tienes un jardín será una manera de tenerlo hermoso, y si no, puedes tener un lindo adorno en tu casa que a la vez le dé un agradable aroma.
Fresias: Cómo cuidar fresias

¿Te ha gustado?
84 usuarios han opinado y a un 98,81% le ha gustado.