Una de las flores más bonitas y a su vez, menos conocidas y más infravaloradas, son las llamadas gerberas, unas flores que pueden hacer de tu jardín simplemente en el jardín más bonito de todos.

Esta planta es una planta que a menudo crece en climas fríos pero con sol, es decir, climas donde de directamente la luz solar pero que las temperaturas no sean demasiado elevadas. Eso hace como no podría ser de otra manera, que estas flores se encuentren a menudo en muchos parajes naturales.

Uno de los ejemplos es que se suelen encontrar junto a los girasoles, haciendo como de plantas de acompañamiento a estos últimos. Las gerberas cuando florecen dan lugar a una de las flores más bonitas que existen, ya que no sólo crecen en un color, sino que crecen en varios.

Esta flor tiene una apariencia y tamaño similar al que tienen otras flores populares como las margaritas, por lo tanto, seguramente hayas visto muchas flores de este tipo a lo largo del tiempo y no te hayas dado cuenta de que eran gerberas. Entre los colores más comunes, tenemos el color rojo, el cual es el color más fuerte que tienen estas flores.

Del color rojo van bajando al color blanco dentro de la escala de color, siendo cada vez un poco más claras y menos coloridas si nos vamos fijando en las mismas. Esto hace que tengamos flores de este tipo para todos los gustos, tales como para personas a las cuales les gustan las flores con colores muy intensos y tales para personas a las cuales les gustan los colores más claros.

Además no sólo tenemos el uso ornamental de estas flores, sino que de manera sorprendente sin duda, tenemos también un uso médico de esta flor. Muchas personas han conseguido calmar los dolores musculares aplicando un poco de esta flor directamente en el músculo que les duele, haciendo los síntomas de las contracturas y los dolores musculares queden aliviados prácticamente al instante.

Después de todo, a quien no le gustaría tener en casa una flor que aparte de hacer muy bonito, se pueda usar como remedio natural ante los dolores en los músculos. Yo creo que es el sueño de todos los amantes de la naturaleza y de la estética, ya que tu hogar va a ser simplemente uno de los más bonitos que nos podamos encontrar si sabes cómo cultivar esta flor.

Sin embargo y como ha quedado demostrado en más de una ocasión, no es tan sencillo aprender a cultivar y cuidar una flor de la manera correcta.Mucha gente no se da cuenta que las plantas son seres vivos y al igual que nosotros respiran y realizan las funciones vitales. Por este motivo, las plantas deben ser cuidadas por gente que las sabe cuidar.

He visto como gerberas eran cuidadas por gente que no sabía demasiado sobre el tema, algo que desembocada casi siempre en flores marchitas, con el color desgastado, con parásitos o incluso muertas en el primer mes de vida, algo muy triste. Sin embargo, he visto que la gente que sabe cultivarlas tiene un jardín espectacular, los cuales estarían a la altura de la portada de una revista sin lugar a dudas.

Eso si, aunque sea un poco más difícil de lo normal cultivar esta flor, también hay que decir que realmente cualquier persona puede hacerlo, siempre que tenga los conocimientos necesarios para realizar esta tarea por su cuenta. Aunque no hayas cultivado flores nunca, está claro que si sabes seguir los pasos de la manera correcta, vas a poder cultivar esta flor y mantenerla en un buen estado para siempre, mientras su ciclo de vida te lo permita por supuesto.

Esto es precisamente lo que vamos a aprender hoy aquí, ya que vamos a aprender paso por paso y muy despacio, como podemos aprender a cuidar esta flor, con el objetivo por supuesto de tener el mejor jardín de todos.

Instrucciones para cuidar una gerbera

  1. Tierra ligera y profunda:
    Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de cultivar las gerberas, es el tipo de tierra en el cual lo vamos a hacer. La gente muchas olvida la importancia vital de la tierra, algo que no se debe hacer, ya que realmente es de las partes más importantes de la planta y una de las que más debemos tener en cuenta sin lugar a dudas. En el caso de esta planta, se debe cultivar en una tierra fina, es decir, que se pueda fácilmente mover. Sin embargo, se debe cultivar en una tierra profunda hacia abajo, ya que esta flor saca una raíz bastante grande, la cual le sirve para poder coger bien todos los nutrientes de la tierra. Si vas a cultivar en un jardín, asegúrate de que la tierra que ahí tienes cumple con estas dos cosas. Si vas a cultivar en un tiesto, tienes que asegurarte de que el tiesto sea profundo y llenarlo de tierra, cuanta más mejor.
    Gerberas: Cómo cuidar una gerbera
  2. Mejor frío que calor:
    Como ya he dicho al principio de este artículo, a esta flor le viene mucho mejor el frío que el color, pero obviamente sin pasarse. Estas flores están acostumbradas a vivir en ambientes un poco frescos,de aproximadamente 18 grados para abajo. Por este motivo, si vives en zonas donde la temperatura sea muy alta, debes poner esta planta dentro de casa con aire acondicionado o prescindir de ella. Una buena zona para cultivarla es alguna zona como el norte de España, la cual tiene partes de frío y nunca hace calor sofocante, teniendo además un buen sol que dará a la planta sin estropearla.
  3. La importancia de los rayos de sol:
    Aunque esta planta sea una de esas que se cultivan en climas bastante fríos, hay que tener en cuenta que frío no es lo mismo que oscuro. Realmente estas plantas comen mucho y como sabrás, uno de los principales alimentos de las plantas es la propia luz del sol. Por este motivo, si tienes una planta de este tipo, lo que debes de cuidar es que de le den al menos unos rayos de sol, para que de esta manera, la planta pueda crecer fuerte y las flores bonitas. Si a la planta le falta sol, la flor no va a crecer correctamente, ya que para poder sacar esos colores tan bonitos, la flor necesita mucha luz, así que intenta que le de el sol directamente, ya que además de hacer que la flor sea más bonita, hace que la planta sea más grande y espectacular.
    Gerberas: Cómo cuidar una gerbera
  4. Cuidado con el verano:
    El verano es una época preciosa, sin embargo, hay que tener cuidado con ella en esta planta. Como ya dije anteriormente, pese a que a esta planta le gusta mucho la luz del sol, no le gusta tanto el calor. Por este motivo, en verano hay que tener cuidado y guardar la planta en un lugar donde no de tanto el sol, así que es la única época del año donde hay que poner las gerberas a la sombra. Por el sol no te preocupes en verano, ya que aunque hayamos colocado a la sombra la planta, coge la llamada radiación difusa, un tipo de radiación que no viene directamente del sol, sino que digamos que rebota contra la tierra y se queda por allí. Esta luz solar ya es suficiente para que esta flor crezca de la manera que deseamos.
  5. Regar en abundancia:
    Ahora vamos a hablar de cómo tenemos que regar la planta y de cuándo tenemos que hacerlo. Como ya he dicho antes, esta planta come bastante y no comerá tan sólo la luz del sol ni las sales minerales de la tierra con sus abundantes raíces, sino que también se alimentará de otras cosas, como por ejemplo el agua. Por este motivo, hay que regar con abundancia, para que la planta siempre tenga comida. Eso si, este consejo no debe malinterpretarse, ya que si te pasas echando agua, lo único que vas a conseguir es que se encharque la flor y de esta manera, no puedas hacer nada con ella y se muera. El truco es regar para que la tierra esté húmeda pero sin charcos. Además en el verano en épocas de calor trata de rociar un poco de agua sobre las flores, para que de esta manera la planta se refresque y pueda evitar secarse por las altísimas temperaturas de verano.
    Gerberas: Cómo cuidar una gerbera
  6. Parásitos:
    Finalmente debemos tener cuidado con algunos parásitos que pueblan la planta, ya que estos únicamente se pueden alimentar de la planta, comiéndose la raíz de la misma, el tallo y por supuesto, tus preciosas flores. Aquí podemos echar pesticidas para mantener alejados a animales como los gusanos y otros insectos, teniendo también que podar la planta cuando toca. Esto lo vamos a hacer por la sencilla razón de que si quitamos algunas ramas que sobran, también vamos a bajar el número de parásitos que andar por allí, logrando así que la flor tenga una buena estética y no sea comida por los parásitos literalmente hablando.
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