Jardín El campo de Marte


Dedicado en sus inicios al cultivo de vegetales, se acabó convirtiendo en un campo de maniobras militares debido a la construcción de una obra militar, su particular nombre hace referencia al Dios de la guerra, Marte. Desde entonces ha sido el centro de múltiples celebraciones desde la época de la revolución francesa, hasta nuestros días. Se ha escogido para celebrar varias exposiciones a nivel mundial, en los años 67,78 y 89.
El campo se fue transformando, pues se nivelo hasta obtener una explanada lisa, se cavó para situar sobre él una circunferencia, dando lugar por consiguiente a la avenida de los Olmos, además se unió a la ribera de los cisnes del Río Sena, para crear en conjunto una forma y diseño geométrico, y así ganar amplitud y perspectiva.
Todo él queda muy cerca de la famosa torre Eiffel, símbolo de la ciudad, que se creó posteriormente al parque, el cual vivió de cerca su evolución. Precisamente por esa razón, muchos turistas lo usan como destino favorito para poder observar la torre mientras se relajan en el campo, ya que está habilitado como un parque.
En el año 89 concretamente se terminó de construir, debido a una exposición universal aprovechando que la torre Eiffel también estaba en plenas obras de remodelación.
Debido a sus dimensiones se usaba como campo de prácticas en las pruebas de sable y de florete, para los juegos olímpicos.
Cuenta con 780 metros de largo y 220 metros de ancho, entre el ala de Tom Thierry en la zona del suroeste, y el ala Adrianne Lecuvreur en la zona del noroeste.

Jardín Los jardines de Luxemburgo

Todo se remonta a la época en la que Francia estaba reinada por María de Médicis, la cual no quería vivir más en lo que hoy se conoce como el prestigioso y famoso museo del Louvre, por lo que mandó construir un palacio inspirado en el estilo italiano. Este estaba rodeado de amplios terrenos que se convirtieron en jardines una vez esta los adquirió como parte de su patrimonio. Estos jardines vivieron una evolución a lo largo de los años, siendo en ocasiones algo descuidados por las familias que lo tenían en propiedad.
El palacio se convirtió en objeto de refugio y prisión en las épocas de guerras, incluso se usó como bunker por parte de los alemanes.
Los amplios jardines cuentan con numerosas esculturas y estatuas de diversos tamaños, así como bancos y unas características sillas hechas de metal, para poder descansar después de recorrerlos. Está rodeado de una gran diversidad de plantas y árboles, con explanadas de hierba para que todo aquel que los visite se pueda tumbar sobre ella para relajarse y aprovechar las sombras.
Es también punto de encuentro para disfrutar de deportes para las personas mayores como es por ejemplo la petanca, o incluso las familias y los grupos de amigos se reúnen para practicar en ellos el tenis.
Incluso se pueden realizar cursos de arboricultura, o bien elegir la apicultura para aprender a tratar con las abejas de la gran colmena que habita en el jardín.
Entra las diferentes áreas de juego para los más pequeños destaca el estanque situado junto al Palacio de Luxemburgo, en el que se pueden alquilar pequeños barquitos de vela para manejarlos con una vara, como se hacía en los viejos tiempos. En el parque también hay un teatro de marionetas.

Jardines de las Tullerías

Creado en 1564, siendo en la época pasada, centro de visitas por parte de gente de la alta sociedad, en ellos celebraban fiestas de lujo, pues todo el contexto del jardín estaba rodeado por numerosas esculturas, fuentes y zonas muy verdes, perfectamente cuidadas y medidas al detalle. Aunque estaban rodeados de muros para que solo los nobles disfrutaran de ellos, en la actualidad son de dominio totalmente público, libre y gratuito.

Su nombre característico procede de una fábrica de tejas, en francés “tuilles”, que estaba antes situado justo donde hoy aparece el jardín.

Están situados en un lugar privilegiado de la ciudad entre el museo del Louvre y la famosa plaza de la concordia, también está muy próximo al Arco de Triunfo de Carrusel.

Es un gran lugar para visitar en la ciudad, siendo uno de los jardines más visitados debido a su buen posicionamiento, en pleno centro. Todos los parisinos que deciden visitarlo tienen como vistas principales numerosos edificios de típico corte francés, que son tan característicos en la ciudad, con sus tejados grisaceos

Parque Bois de Boulogne

Un parque que ha sufrido numerosas transformaciones y diversos sucesos algo desagradables. En sus primeros años cuando ni siquiera tenía esta denominación recibía el nombre de Rouvray, tiempo después fue usado como campo para la caza de animales, llegando a ser hasta una abadía. Durante las guerras se usaba como una especie de escondite, llegando a sufrir incendios, necesitando una posterior repoblación. Luis XI lo cercó con puertas y murallas. Fue en el 1852 cuando por orden de Napoleón III, se formó como parque, con todo lo que ese nombre conllevaba, es decir, llenándolo de arboledas, flores y una gran cantidad de zonas de césped.

Posee grandes dimensiones 846 hectáreas, y unos 35 kilómetros plagados de caminos y sendas para pasear cualquier día, rodeado de la paz y el olor del ambiente. Es considerado por muchos parisinos como un auténtico paraíso que visitan con frecuencia. Su tamaño es superior al famoso y conocido pulmón de Nueva York, Central Park, al cual según los parisinos no tiene nada que envidiarle.

Entre la variedad de árboles que se pueden encontrar, están los cedros. Cuenta con dos lagos separados por una gran cascada.

Llama la atención la zona de aclimatación, en la cual suelen acudir los padres con los hijos ya que cuenta con atracciones como tiovivos, y una pequeña reserva de animales que se puede visitar, como si de un zoo se tratase.

Parque de Belleville

Situado en la misma colina que lleva su nombre, es el más alto de todo París. Destaca por sus vides las cuales producen un reconocido vino de la ciudad, una gran variedad de plantas y de flores las cuales sirven de exhibición del parque. Cuenta con una gran cascada de unos 100 metros. Desde este parque se puede observar todo París por lo que es objetivo de muchos turistas. En él se sitúa la llamada mansión del aire, la cual trata de crear conciencia a los que recorren sus parajes, de los peligros que supone para la salud contaminar el aire.

Parque Montsouris

Se localiza al sur de París, forma parte de uno de los cuatro parques urbanos más amplios creados en la época del reinado de Napoleón III. Es lugar de encuentro entre los deportistas para practicar running o footing, meditación y hasta clases de yoga en grupos, cuenta con una diversa variedad de árboles, unos 1500 aproximadamente, además de varios prados y un lago, sumando un total de 16 hectáreas de amplitud. El estilo que predomina en el parque es el estilo inglés. Cuenta con un parque infantil, que ofrece la posibilidad de montar en ponis, además de representaciones teatrales de marionetas. Como seña de los parques parisinos, alberga diferentes esculturas talladas en bronce y piedra, algunas de las que se pueden encontrar son: Drame au Désert, Pureté, Premier Frisson o Mort du Lion.

 

 

 

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