El abono natural es aquel producto resultante de la fermentación y/o descomposición de material orgánico de desecho no animal. Este se utiliza, en general, para fertilizar las plantas.

El abono natural puede ser una opción o un componente necesario para el crecimiento de nuestras plantas, todo dependerá del tipo de planta que deseemos y de lo cuidadosos que seamos con ellas. Algunas necesitan de un abono lo más natural posible ya que son difíciles de sacar adelante en condiciones no ideales, y cualquier elemento puede ser determinante. En otras ocasiones somos nosotros quienes queremos lo mejor para nuestras plantas. Sea por el motivo que sea, lo cierto es que preparar abono natural es una tarea fácil, pero que requiere de paciencia y dedicación.

Este abono se mezcla con el sustrato en el que vayamos a cultivar o se añade a este si ya hemos plantado. El uso de abono natural permite que las plantas crezcan sanas y fuertes; es un excelente fertilizante y, lo mejor, es gratis, ya que se prepara con los desechos orgánicos propios del hogar.
Al abono natural, preparado en casa, siempre es más aconsejable, ya que carece de los tóxicos y el material residual que encontramos en el abono comercializado.

Aunque el abono natural ofrece ciertas ventajas, lo cierto es que no sirve para prevenir las enfermedades que atacan a nuestras plantas. Por ello, lo aconsejable es combinar el uso de este abono natural con plaguicidas naturales, específicos para cada enfermedad.

¿Que necesitas para preparar abono natural?

  • Residuos orgánicos (alimentos -cáscaras de huevo y de frutos secos, como cacahuetes, almendras, pistachos… pieles y restos de frutas y hortalizas, como piel de patatas, naranjas, mandarinas, melocotones, corazones blandos de manzana o pera, pipas de melón y sandia, café usado…- y plantas -hojas y flores secas, restos de poda-).
  • Tierra.
  • Estiércol.
  • Agua.
  • Envase de plástico.
  • Rastrillo o algún otro instrumento para remover el abono natural.
    Cómo preparar abono natural
  • Cubretierra (chapas, plástico, malla…).

Instrucciones para preparar abono natural

  1. Separa los desechos orgánicos de los alimentos. Estos son pieles de frutas y hortalizas. También alimentos demasiado maduros y las cáscaras de eso.
  2. Selecciona residuos orgánicos de tus plantas. Estos son flores, hojas secas o caducas y toda aquella materia sobrante.
  3. Haz un agujero en la tierra del jardín, donde colocar los desechos para que se vayan descomponiendo.
  4. Coloca los restos que hayas ido acumulando. En primer lugar los desechos de la poda (flores, hojitas, ramitas blandas…). Después añadiremos los residuos “de cocina“.
  5. Tapa el hueco con tierra.
  6. Tapa el pozo para que no se encharque. Puedes utilizar malla metálica o chapa.
  7. El siguiente paso es airear periódicamente el pozo. Según la cantidad de residuo que estemos descomponiendo. Uno o dos días a la semana rastrillaremos esos restos que ya se estará convirtiendo en abono natural.
  8. Mantén el nivel correcto de humedad. Si el abono está seco, no se podrá descomponer adecuadamente. Por el contrario, si existe demasiada humedad, el abono olerá mal. Por lo tanto, riega el abono o tápalo según convenga.Cómo preparar abono natural
  9. Nos cercioraremos de que los restos se están descomponiendo adecuadamente. Tras algunas semanas su aspecto debe ser el de una esponja húmeda.
  10. El olor del abono natural debe ser de tierra. Si no existe este olor, procuraremos airear los restos con más frecuencia.
  11. Cuando no se distingan los restos y la masa sea de color marrón oscuro habremos obtenido nuestro abono natural.
  12. Ya puedes utilizar tu abono natural para sembrar semillas, plantar algunos esquejes, etc.
    Cómo preparar abono natural

Consejos para preparar abono natural

  • No todos los desechos se pueden convertir en abono. No debemos reservar leche, yogur ni otros derivados lácteos, ni aceites.
  • Tampoco se pueden utilizar restos animales ni plantas enfermas.
  • Debemos eliminar también aquellos restos de plantas que hayan sido tratados con pesticidas o herbicidas.
  • Podemos meter los restos orgánicos directamente en el agujero de tierra o bien introducir un envase o cajón en la tierra y meter dentro los restos.
  • Si existe la posibilidad, coloca algunas lombrices sobre el pozo para que aireen la tierra.
  • Depende de cuánto tiempo le puedas y quieras dedicar al abono natural, deberás elegir una u otra estación para comenzar a prepararlo. Si lo hacemos en verano, lo tendremos listo en tres meses. Por el contrario, si el invierno es la estación escogida debes tener paciencia ya que el proceso se alargará hasta los cinco meses.
  • No dejes tu abono natural al aire. Aunque no tengamos que protegerlo de la posible lluvia, debemos tapar nuestro pozo para evitar que el olor que desprende el compost se disperse. Esta práctica puede llevar a la aparición de enfermedades derivadas de la insalubridad del lugar.
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