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Si quieres tu mismo poder realizar múltiples formaciones y variantes en tus árboles frutales, en tus plantas, arbustos, etc. Sólo te queda empezar a realizar injertos, probar, tener paciencia y seguir todos los pasos de manera estricta sin saltárselos y cuidando los mínimos detalles que sí, causan la diferencia.

Hay muchos tipos de injertos, pero también dependerá del tipo de planta que vayas a germinar. Algunos pueden ser mediante semillas, otras yemas, etc.

Los injertos pueden ser diversos, están los que se realizan por aproximación, de púa, de hendidura, yema, hendidura simple, hendidura doble, estaca lateral subcortical, tocón de rama, de lengüeta, de puente, etc.. Tranquilos… seguramente os suene todo un poco a chino, pero más de uno de estos injertos los habréis visto con casi toda seguridad o los habréis puesto en práctica.

Os lo explicaremos de la manera que intente quedar claro y sea rápido (que no será sencillo si no se pueden observar fotografías de cada paso a dar) pero mírenlo por internet para hacerse la idea correcta.

Instrucciones

  1. Los injertos por aproximación. Dicho de una manera muy clara para que no haya dudas, son los injertos donde se unen dos ramas y se hace siempre con las dos plantas enteras.
  2. Para que cuaje y se puedan desarrollar, deben estar unidas y muy cerca (pegadas) y unidas.
  3. En uno de los troncos se hace un rebaje en la rama con un cuchillo o navaja y debe ser exactamente igual en la otra rama (que será donde ambos se unirán) las partes deben ser idénticas, así que vigilad con las dimensiones de los cortes.
  4. Después siempre hay que envolverlo, tapado y cubrirlo muy bien para que no se estropee, ni se caiga ni se rompa.
  5. Hay que tener en cuenta por donde no queráis que crezcan ramas ni se haga tronco.
  6. Ejemplos rápidos y los más comunes de este tipo de injerto: el pino, los árboles frutales…
  7. El injerto por púa es un método que para hacerlo injertar un trozo sobre el patrón con varias yemas. Evidentemente, el injerto debe ser cortado en forma de lanza/pincho para incrustarlo en la tierra.
  8. El injerto por hendidura (hablaremos sólo de la simple) porque lo hay también conocido como de silleta, de puente, hendidura inglesa y ésta, la simple.
  9. Para hacer este método se debe cortar el tallo de un extremo y ambos extremos deben tener las medidas para que cuando estén en contacto, puedan encajar perfectamente.
  10. El que sea el patrón se le tiene que cortar una pequeña hendidura que sea en forma V y la púa (es el injerto) tiene que tener mínimo un par de yemas y máximo unas tres.
  11. No olvidarse que a la hora de unirlos siempre hay que atarlos con cordeles, un paño, cinta adhesiva, etc. (intentad siempre acabar con cera para protegerlo).
  12. Al tallo que será el patrón, se le hace una hendidura en la parte superior siempre acordaros del corte, que nunca recto sino en diagonal. Se coge lo que es el injerto que siempre (no olvidarlo) debe tener varias yemas y se le corta por la parte inferior y así que encajen sin problemas. Si no quedan bien unidos no terminará por salir bien la cosa… Hay que ser meticuloso con esto.
  13. Mete la púa en el patrón y átalo bien. Protégelo después con cera si pudiera ser, aunque un truco que utilizan los jardineros y os chivamos por aquí, es utilizar de resina vegetal.
  14. Los injertos de yema: son varios injertos como ya pasó con los de hendidura. Están los de micro injerto, anillo, parche y los injertos que son en forma de T. Nos centraremos de nuevo, en solamente un tipo concreto y será el más utilizado y conocido el de forma de T.
  15. Con una rama que sea nueva se le hace un corte por la parte inferior y en forma de T para como siempre, terminar protegiéndolo como último paso. Si esperas entre dos semanas y casi treinta días, al injerto le quitas todo lo que habías puesto para agarrarlo porque hay que tener en cuenta que al estar “atado o estrangulado” la planta va engordando. Hay que desprenderlo.

Que Necesitas

  • Un cuchillo, para realizar cortes en los tallos.
  • Tijeras.
  • Alcohol para desinfectar tanto las tijeras como el cuchillo o navaja. Siempre antes y después de utilizarlo.
  • Un trapo, algodón…
  • Cinta, cuerda, cordel… para atar los esquejes, tallos.
  • Una bolsa de plástico (para protegerlo).
  • Tierra.

Consejos

Si quieres reproducir un árbol frutal, lo más conveniente son los injertos mediante yemas con astilla.

No siempre para realizar los injertos son en la misma época del año, de hecho, dependerá mucho del tipo de planta y el tipo del método de injerto. Con las coníferas, por ejemplo, se realizan siempre en invierno.

Dejar claro de nuevo, lo que es un injerto. Que como ya hemos intentado explicar no es más que colocar/meter/insertar un trozo de planta que está viva dentro de otra planta. Ambas partes se unen y luego ya, conviven juntas.

El patrón (que lo hemos mencionado bastante en este artículo) es por así decirlo, la planta principal, la base. La planta que va a recibir el injerto.

La que es la parte vegetativa que está acoplada y unida, es la que se le llama o bien vástago, esqueje o injerto. Ambas palabras son lo mismo y están bien dichas. Solamente, se les dice de otras maneras.

Recordar, que nada servirá que planta vayas o intentes realizar injertos si no los realizas adecuadamente. Debes tener en cuenta que para hacer un injerto bueno o que funcione y prospere, tienes que colocar los tallos en contacto y ser ambos, compatibles (muy importante). Deben poder tener las sustanciales vitales para que no se mueran.

Para ir probando y no jugártela o decepcionarte, cuando empieces a realizar los injertos y las reproducciones, empieza con algunas ramas. No lo hagas todo de golpe ni en todo el árbol. Así podrás ir haciendo comprobaciones, mirar que ha funcionado y qué no, si ha florecido y crecido como debería, el tipo de vástagos que has utilizado, etc.

Como siempre decimos, aquí desde doncomos.com intentamos ayudar, pero no somos expertos, por tanto, ante la duda o cualquier problema, acuda a un centro de jardinería o pregúntele a un jardinero para que éste, pueda ayudarle, le resuelva todas las dudas, le indique qué debe hacer y que no y, sobre todo, entérese bien del tipo de planta, árbol o arbusto que usted quiere reimplantar, reproducir, etc. Y en qué estación del año debería realizarlo. Porqué no. Si estabas pensando que siempre se hace en primavera o en verano porque el calor favorece mucho a que la planta florezca, en parte, es cierto. Pero no es adecuado para todas las plantas. Cada una, tiene su estación del año concreta (las coníferas por ejemplo se hacen en invierno), por tanto, si quieres que no termine malográndose, entérese de la temporada correcta para realizarlo.

Los que suelen tener mayor suerte en las reproducciones por vástagos, son generalmente, los árboles frutales. Si se realizan de manera adecuada y siempre (repetimos) de un mismo tipo de árbol, es decir, frutal, debería prosperar y terminar floreciendo. Si la planta sigue verde y está floreciendo a pesar de que no haga frutos, no quiere decir que no haya salido bien. Simplemente, necesita un tiempo para que termine echando la fruta. Es posible que hasta estés un año sin obtener el fruto, pero al siguiente, la fruta será grande y cuantiosa. Hay que darles tiempo, porque no todos los frutales o árboles crecen de la misma manera.

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