¿Sabéis que la yuca es una de las raíces con las que puedes preparar platos exquisitos? Pues sí, este tubérculo se cultiva a nivel mundial y se desarrolla perfectamente en el clima mediterráneo.

De la yuca existen diferentes especies. Puede alcanzar hasta los 3 m. de altura según su variedad, y se pueden encontrar de diversos colores. Se cultiva mejor en climas calientes y secos por lo que no necesitáis regarla en todo momento, incluso podrías salir un par de días de tu casa sin preocupación y la encontrarías intacta.

Podéis sembrar en una maceta o en el jardín de tu casa. Una de las bondades de la yuca es que no exige un suelo netamente fértil, pero, un suelo sin mayores nutrientes no es impedimento alguno para que esta se desarrolle perfectamente.

La yuca contiene mucho almidón y su sabor se asemeja al de la papa. Este tubérculo, por ser rico en hidrato de carbono, le aporta gran energía al cuerpo, por esta razón, constituye una posibilidad para empezar el día con mucho vigor.

Quizá la yuca no tenga una apariencia atractiva para ser una planta decorativa, pero es perfecta para la industria textil. Su conservación no es complicada, la puedes almacenar en el refrigerador, descascarada, cortada y sin vena. Puedes prepararla inmediatamente después de extraída.

Yuca: cómo y cuándo plantarla

Instrucciones para cómo y cuándo plantarla

Para cultivar y cosechar la yuca puede requerirse deferentes procesos dependiendo de tu necesidad. Existen dos métodos de cultivación de la yuca: a través de la siembra de la semilla o por medio de esquejes.

    Siembra con Semillas

Si queréis partir de la semilla debéis saber que el proceso será más lento, puede tardar un año aproximadamente. Es importante que sepáis que si plantáis directamente en el suelo, los resultados no serán tan exitosos; por otra parte, es recomendable hacerlo a principio de primavera o final de invierno.

  1. Toma una toalla de papel, humedécela y coloca allí las semillas. Luego guárdalas en un envase plástico. A parte, llena otro recipiente con agua y coloca una toalla de papel sobre el agua y luego las semillas sobre la toalla. Esta técnica estimula su crecimiento y sobrevivencia.
  2. La temperatura acorde para las semillas es hasta los 24°C. Vigila constantemente el recipiente de manera que no se seque el agua porque se puede pasmar su desarrollo. Debes estar agregando agua constantemente.
  3. Cuando se abran y broten las semillas prepara el lugar de la siembra, que puede ser una maceta con el abono respectivo. Es importante que tenga buen drenaje.
  4. Haz un hoyo en la tierra de la maceta y hunde las semillas aproximadamente 1,5 cm. Cúbrela nuevamente con la tierra y riégala con abundante agua, este primer riego déjalo secar casi por completo. Después procura mantener la tierra humedecida. Ya en el transcurso de una semana debes estar observando los primeros brotes.
  5. Mantenlas dentro de tu casa por dos años porque sus raíces no serán lo suficientemente fuerte. Luego transplántalas a una nueva maceta en la medida que vaya creciendo y extendiéndose, sobre todo si sus raíces comienzan a enrollarse cubriendo la maceta donde se encuentra. Procura hacer un hoyo profundo para introducir completamente su raíz principal, que suele desarrollarse grandemente en algunos tipos de yuca.
  6. Pasado tres años, en primavera la puedes sacar al exterior.

Siembra a partir de Esquejes

 Preparación del tallo

  1. Extrae un esqueje de un tallo con más de dos años de crecimiento. Hay brotes que surgen de la base del tallo. Debes seleccionar el tallo cuya corteza ya es marrón oscuro, no funcionará si seleccionáis un tallo joven color crema.
  2. El esqueje que seleccionéis puede tener hasta 10 cm de largo.
  3. Podéis cortar con un cuchillo limpio o con tijeras las hojas que están en la parte inferior del tallo, lo cual ayudará a superar el proceso fuerte de humedad. Esto permite que la planta sobreviva hasta que logre enraizar. No es difícil. Conserva las hojas de la parte superior.
  4. Toma el tallo y sécalo. Debéis acerca el esqueje hacia donde haya sombra y colocarlo en un lugar frío. Esto ayudará a que el proceso de secado de la planta sea más lento y estimule el desarrollo de la raíz. El esqueje podéis plantarlo luego de 4 a 7 días en una maceta ya preparada con su tierra y su agujero de drenaje.
  5. Entierra el tallo hasta que quede firme. Podéis ayudarte de un cordel para ayudar a sujetar al tallo, para ayudar a su estabilidad y crecimiento recto.

Clima y temperatura

  1. Lleva la planta al interior, de esta forma evitas que le dé la luz directa del sol. Además, así la protegeréis de las altas temperaturas y de las ventiscas.
  2. Una vez enraizada, lleva la yuca al jardín. Ya debe haber pasado 6 semanas.
  3. Debéis asegurarte de que la yuca pueda tolerar el clima de tu ciudad y si la zona es adecuada para su mejor desarrollo. En invierno puede soportar hasta -4°C.
  4. El tiempo recomendado para plantar la yuca es al iniciar el verano.
  5. Asegúrate de que la luz del sol le llegue directamente porque su clima natural es el ambiente caliente y seco.
  6. En caso de haber mantenido la planta en la sombra, ayúdala a su proceso de adaptación al calor, acércala a la luz indirecta del sol por una semana, así el cambio de temperatura no le será de gran impacto. Cuando se realiza bruscamente la planta tiende a marchitarse.

Plantación

  1. La preparación del suelo implica hacer una mezcla de grava y tierra en igual proporción. Si colocáis demasiada grava impedirás el desarrollo de la planta. Por otra parte, facilitar el drenaje para que las raíces no se pudran. En el mercado podéis encontrar macetas especiales para el cultivo de yuca.
  2. Haz un hoyo para sembrar el cepellón de la yuca, aproximadamente dos veces más profundo que el de su tamaño. Si tenéis dudas, intenta cavando el hoyo un poco más grande que la maceta donde se encuentra la yuca.
  3. Extrae la yuca de la maceta sujetándola en la base del tallo y muévela poco a poco. Luego siémbrala en el hoyo, y completa con la mezcla de grava y tierra. Haz presión en la tierra alrededor del tallo para que quede fija y recta.
  4. Cuando la plantes, cuida que sus raíces no se expongan o aparezcan por encima del suelo.

Fertilizantes

Los fertilizantes nunca están demás para garantizar el desarrollo de la planta. La yuca puede ser tratada con fertilizante hasta dos veces al año, sobre todo en la temporada de otoño e invierno.

  1. Procura que el fertilizante contenga potasio; dilúyelo en agua, ésta debe estar en una proporción mayor, hasta cuatro veces más a la del fertilizante. Podéis aplicarlo una vez al mes durante la mañana en el verano.
  2. Dependiendo del tipo de yuca que hayas sembrado, la aplicación del fertilizante puede variar. Cuando es de rápido crecimiento, se fertiliza con mayor frecuencia. Pero si la yuca crece lentamente, una dosis de fertilizante puede causarle daño.

Riego

  1. La lluvia es suficiente para mantener viva la planta de yuca. Sin embargo, cuando el follaje comienza a desarrollarse en los meses más cálidos, podréis regarla semanalmente, esto permitirá que el suelo de la planta logre humedecerse ligeramente.

Poda y cosecha

  1. Poda la planta cuando sea conveniente ya que según la variedad de la yuca su crecimiento tendrá diferente altura y forma. Algunas desarrollan tanta altura que parecen árboles. Otras, desarrollan un pedúnculo que florece y el cual es necesario cortarlo desde la base de la planta para evitar que se pudra.
  2. Podéis hacerle cortes a la planta durante su crecimiento.
  3. Toda variedad de yuca exige que cortéis las hojas muertas de la base todas las veces que sea necesario.
  4. Un indicador de que la yuca está lista para la cosecha puede apreciarse en el suelo agrietado a su alrededor.
  5. Debéis extraerla con cuidado y con su raíz completa, además, ir apartando la tierra con un barretón para ayudarte, no la podéis forzar.

¿Que necesitas para cómo y cuándo plantarla?

  • Lentes de seguridad
  • Guantes.
  • Grava.
  • Macetas para yuca.
  • Tijeras de jardinería.
  • Pala de jardinería.
  • Fertilizantes.
  • Regadera.
  • Mantillo.
  • Lámina de vidrio.

Yuca: cómo y cuándo plantarla

  • Fungicida.

Consejos para cómo y cuándo plantarla

Para que desde el principio al final sea un éxito, debes seguir los siguientes consejos. Incluso podéis buscar a un jardinero para que te dé diferentes tips o recomendaciones.

Asegúrate de que tu planta pueda soportar tu clima. El clima para el invierno es hasta -34°C.

Cultivo

  1. Si queréis cultivar de forma sencilla busca una planta madura y la seccionas en esquejes.
  2. No uséis arena de playa, recuerda que esta contiene mayor proporción de sal.
  3. Existen estimulantes caseros de raíces para ayudar a su crecimiento, pero esto es opcional.
  4. La luz directa del sol puede afectar el desarrollo de la raíz. Podéis acercarla a la ventana para recibir un calor de forma indirecta.
  5. Si la preparación del esqueje no fue exitoso, es decir, no se desarrollaron las raíces, no te frustréis, solo intenta con el esqueje de una planta más grande y madura.
  6. La gravilla de granito es recomendable colocarla alrededor del cuello para mantener la raíz seca y para impedir que entre agua accidentalmente.

Plantación

Si deseáis cultivar la yuca con otras plantas, toma en cuenta que estas también se desarrollen bien en condiciones secas.

Fertilización y riego

  1. No os preocupéis si dejáis de aplicar una dosis de fertilizante mensual durante el verano. Recuerda que esto es opcional para estimular su crecimiento. La planta de igual forma seguirá desarrollándose. Tampoco es necesario en invierno.
  2. Como la tierra de la yuca no necesita mayores nutrientes, puedes considerar la aplicación del fertilizante una vez al año.
  3. En caso de que observéis que la yuca presenta manchas marrones con aros color amarillento a su alrededor esto puede ser un indicio de plaga.
  4. Cierta plaga, como los caracoles, impiden el desarrollo de la yuca. Con un pesticida orgánico podéis eliminarlo. Alguna se combate con simple mezcla de jabón con agua, sobre todo si aparecen pulgones pequeños y verdes.
  5. Sería recomendable que llevéis el control de la fecha de fertilización. A veces la memoria nos puede jugar una mala pasada.
  6. Humedeciendo una esponja frota suavemente las hojas para limpiarlas, podéis ayudarte también de un pulverizador.

Clima y temperatura

  1. Ante los cambios de estación, sobre todo en invierno, debéis proteger la planta para que no quede expuesta al frío inclemente. Colocar un mantillo favorece el calor y la planta se conserva seca.
  2. También es recomendable una lámina de vidrio o el plexiglás para cubrirla. Pero si está en maceta no requiere mayor riego.

Poda y Cosecha

  1. No os adelantéis a la cosecha, ya que producirá demasiado látex y no será apta para el consumo.
  2. Al podar la yuca suele lanzar unas astillas que pueden causarte daño, por eso se recomienda el uso de lentes de seguridad y guantes y realizarla en el interior no en el exterior.
  3. Un dato para reconocer la condición de la yuca es a través de la observación de sus hojas las cuales pueden salir deformadas, resultado del exceso de riego o la falta de luz.
  4. Recuerda que el proceso de germinación no es igual que el de las semillas.
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